Algunos niños bolivianos que ingresan de forma ilegal a Chile sufren explotación laboral y son utilizados para el narcotráfico, según un informe oficial del Servicio Nacional del Menor (Sename) del vecino país.
La directora del Sename, Loreta Martínez —quien llegó a Oruro (Bolivia) para participar en un taller sobre explotación laboral infantil de niños migrantes—, hizo conocer que los menores son objeto de maltrato, abuso sexual, explotación laboral y otros vejáme- nes, llegando al extremo que son usados para transportar cocaína.
Afirmó que en los últimos cuatro años 35 niños fueron atendidos por la organización que se encarga de la protección en albergues de acogida y vigilancia para el cumplimiento de condenas en centros de rehabilitación por los delitos de narcotráfico.
“Son niños que han llegado por alguna vulneración de sus derechos que van desde maltrato, abuso sexual, explotación laboral. Son niños que están solos pastoreando y que habían cruzado la frontera ilegalmente por fines de pastoreo”, dijo y aseguró que a otros niños les hacen llevar droga en su cuerpo.
“Hemos detectado esos casos y realizamos todo el trabajo para que ellos vuelvan a vivir con sus familias o personas responsables que tengan en Bolivia. Ese transporte de droga es permanente y el narcotráfico se aprovecha de los niños migrantes”, manifestó.
Mencionó que la mayoría de los niños tiene entre 9 y 10 años y pertenecen a los pueblos aledaños a la frontera chilena. Las regiones de Sabaya, Huachacalla, Pisiga, Chipaya y Ancaravi se dedican por lo general al comercio y están siempre de viaje.
La mayor migración se registra en el período de vacaciones invernales y de fin de año, puesto que “ir a trabajar a Chile”, constituye el desafío más grande para los niños que toman este hecho como una aventura. Oruro, ANF