Los talibanes que amenazan con matar a 23 surcoreanos secuestrados extendieron 24 horas su ultimátum, hasta hoy a las 14.30 GMT, mientras que fuerzas gubernamentales afganas hallaron el cadáver de un rehén alemán.
Los talibanes exigen la liberación de 23 militantes suyos encarcelados a cambio de soltar a los surcoreanos y, además, piden a Alemania y a Corea del Sur que retiren a sus tropas del país, integradas por 3.000 y 200 soldados.
Los rebeldes islamistas, que dominan amplias zonas del sur del país, habían dado como plazo inicial el domingo, pero las intensas negociaciones con los líderes tribales de la región dieron como resultado un aplazamiento, confirmó un portavoz de los rebeldes, Yusuf Ahmadi.
Los talibanes, sin embargo, habían advertido previamente que cualquier intento de las fuerzas gubernamentales o aliadas de liberar a los surcoreanos evangelistas, que viajaban por el país, acabaría en la muerte de los rehenes. "Si hay una acción militar contra nosotros, mataremos a los rehenes", entre los que figuran 18 mujeres, declaró Ahmadi.
Los evangelistas fueron secuestrados el pasado jueves en la provincia de Ghazni. Un equipo surcoreano de crisis, encabezado por el viceministro de Relaciones Exteriores, Cho Jung-Pyo, llegó a Kabul para negociaciones.
La suerte de otro ingeniero alemán, secuestrado junto a su compatriota quien ya murió, según los talibanes, era incierta. Kandahar (Afganistán), AFP