El país se muestra en la entrada universitaria El rojo, amarillo y verde se lució en los trajes, vehículos y como bandera flameó junto a varias fraternidades. A la belleza de las coreografías se unió la variedad de ritmos musicales. Hubo caballos, espuelas, boleadoras y faldas al vuelo.
En cuanto la larga y negra cabellera de Ángel fue cubierta por la montera colorida del pujllay, su hermano menor le alcanzó la tricolor boliviana para que la exponga en su recorrido. Así fue que la fraternidad de Electromecánica, al igual que otras carreras, sacó a relucir su esperanza por un país unido en su diversidad.
Las danzas como tinku, morenada, chacarera, caporales, pujllay, saya, rueda chapaca, tobas, calcheños, cueca, cullaguada, diablada, además de otras autóctonas del oriente y occidente, fluyeron una tras otra en la entrada de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).
Los sombreros de cuero y casi planos de los chaqueños contrastaron con los de la cullaguada, que sobresalieron por las puntas y los flecos. Las mujeres vistiendo axsus o cubiertas apenas por plumas, unas moviendo las caderas y otras con pasos menudos bajo las largas faldas. Las bandas despertando ecos con sus bronces y percusión o los suaves y agudos silbidos de los sikus o tarkas... Así de distinta es la forma de alegrarse de los bolivianos que el público aplaudió desde tempranas horas de la mañana y hasta pasada la medianoche.
A las 7.00, los integrantes de las primeras fraternidades se apostaron cerca al puente de la Cervecería Boliviana Nacional. El evento arrancó puntual, aunque el recorrido tuvo sus contratiempos debido a las demostraciones de algunos grupos ante el palco.
El frío no espantó a los espectadores, algunos de los cuales, abrigados incluso con frazadas, se quedaron hasta el final de la entrada. Su premio fue ver a chaqueños a lomo de caballos o a los Canarios del Chaco, Sin Frontera, Dalmiro Cuéllar y otros artistas en persona.
Decomisaron pieles de animales
Efectivos de la Policía y funcionarios del Ministerio de Salud decomisaron durante la entrada universitaria algunas piezas de animales que se usaron en los trajes de los bailarines.
Las fraternidades que bailaron la danza de los tobas fueron las que sufrieron por las piezas de animales de sus trajes. Los integrantes de Electromecánica tuvieron que hacer desaparecer el disfraz de un brujo que exponía alas del flamenco rosado, de la Laguna Colorada, especie catalogada en la lista de peligro de extinción.
Los de Informática lucieron tres trajes de brujos en los que eran evidentes las pieles de zorros, conejos, leopardos. Sin embargo, pasaron por el palco de las autoridades sin que ninguna proceda a decomisar las piezas.
El viernes, el Viceministerio de Medicina Tradicional indicó que personal de ese despacho se desplazaría por todo el recorrido para evitar que las fraternidades infractoras queden impunes.