La producción minera cae a su nivel más bajo La producción minera se limita a sobreexplotar los viejos yacimientos. Echazú admite que la producción ha bajado. Los expertos afirman que sólo los buenos precios permitieron que los ingresos sean mayores al 2006. Los privados hablan de inseguridad.
Mientras los países de la región aprovechan el auge de la minería y atraen capitales foráneos para la exploración de nuevos yacimientos, en Bolivia la producción minera se ha estancado producto de la falta de inversiones en el sector.
Según datos oficiales del Ministerio de Minería y Metalurgia, al primer semestre de este año la producción de minerales (estaño, plata, zinc, oro y antimonio) ha sufrido una drástica caída respecto a similar período del 2006.
“Esta es la otra cara de la medalla, porque evidentemente los ingresos por la exportación de minerales se han incrementado, depauperando aún más los viejos yacimientos”, afirma el ministro de Minería, Alberto Echazú.
El funcionario afirma que el auge en los precios, específicamente de los minerales, no ha favorecido la implementación de políticas a mediano y largo plazo, "porque en el país no hubo inversiones en exploración de nuevos yacimientos y el actual marco legal sigue favoreciendo al sector privado".
“Las minas están envejeciendo, se están agotando y no se han renovado. Y ahora, por los altos precios, incluso los minerales de baja ley se están trabajando económicamente. Pero cuando bajen los precios, obviamente la situación cambiará y la reducción en la producción será aún más drástica”, advierte por su parte el experto y ex ministro de Minería Jorge Espinoza.
De acuerdo a la información oficial, entre enero y junio de este año Bolivia exportó minerales por un valor de 580,4 millones de dólares frente a los 494,6 millones registrados en la gestión 2006. Es decir, creció en 17,3 por ciento.
Sin embargo, la producción ha caído. En el caso del zinc, las exportaciones alcanzaron las 89.553 toneladas en el período de análisis. Ahora sólo llegaron a 84.421. La caída en la producción de estaño fue más radical, señala Echazú, porque de 8.500 toneladas producidas el 2006 ahora bajó a 5.177 toneladas. La producción de oro cayó de 3,7 a 2,9 toneladas y la de plata de 264 a 207 toneladas.
Tras describir la realidad de la producción minera, Echazú indica que esta situación “es el resultado del abandono de la exploración, los bajos precios en otros períodos y las políticas de libre mercado que siguen favoreciendo a los empresarios privados que tienen grandes concesiones y que se rigen a un marco legal que es muy favorable”.
Según el ministro, “en este momento el Gobierno no puede hacer nada porque ni siquiera hay una ley que restituya atribuciones productivas a la Corporación Minera de Bolivia (Comibol)”. Y pese a los altos precios de los minerales, los empresarios privados tampoco invierten, afirma el funcionario.
El ex ministro Jorge Espinoza añade que para que haya inversiones en exploración, lo fundamental es la confianza. “Con todos los mensajes que da el Gobierno, advierto que será difícil recuperar la confianza”, asegura.
El especialista en temas mineros Ramiro Paredes sostiene que la inseguridad jurídica, económica y social es un factor que impide a los operadores invertir en exploración. “Esto incrementa la crisis estructural”, señala el experto.
Con datos del especialista peruano Walther Belaunde, el gerente de la empresa minera Inti Raymi, Humberto Rada, señala que “ya se está viendo un enfriamiento de los precios pese a que la demanda de China e India continúa”. Coincide que la caída en la producción de minerales es producto de la falta de inversión en nuevos yacimientos y que para ello es importante la confianza. “Para explorar se tiene que tener confianza y un sistema creíble. Si en el pasado, con normas suaves, no hubo inversiones, no sé qué pasará con normas más duras”.
Eliodoro Sandi, asesor del ministro Echazú, indica que para promover la inversión en exploración, las modificaciones al régimen impositivo minero serán fundamentales.