NARDA ALVARADO Artista y jurado del Salón Municipal
Ha sido un honor para mí el haber sido invitada a formar parte del jurado del Salón Pedro Domingo Murillo de este año. La tarea no ha sido fácil en su momento, y posteriormente ha sido más difícil aún, puesto que me he visto confrontada por mis propios criterios de selección, así es que concluyo que el hecho de “escoger” obras, eliminarlas o premiarlas puede ser contraproducente para el arte en sí.
Pienso que lo que hay que premiar o, mejor dicho, fomentar es la práctica artística en sí, es decir, el conjunto de obra del artista realizada en un marco de dos o tres años de trabajo. Consecuentemente, aquel artista que se dedique profesionalmente al arte recibirá no sólo reconocimiento por su esfuerzo constante, riesgos tomados y obras logradas, sino también fondos para vivir y para seguir produciendo.
Al mismo tiempo, sugeriría que se cree una categoría especial para fomentar el trabajo de los estudiantes de arte, amateurs y amantes del arte en general, que por lo observado representan un buen porcentaje de los participantes del salón.
De esta manera, tanto el público como el jurado tendrán la oportunidad de conocer, ver y juzgar con mayor certeza y profundidad el trabajo y oficio de los artistas, recordando que la práctica artística se basa en principio y fundamentalmente en la construcción de un discurso y no en la acumulación o producción de obras de arte o premios.