El brasileño Sandro de Carvalho, quien está acusado de ser parte de una banda que asesinó con un coche-bomba a una fiscal boliviana, fue capturado en la ciudad de Corumbá, en Brasil, confirmó ayer a EFE el fiscal Joadel Bravo.
De Carvalho, quien se hallaba prófugo desde septiembre del 2005, fue detenido en su domicilio con 270 cartuchos de dinamita de fabricación boliviana, 100 metros de mecha, un rifle con mira telescópica y una escopeta, indicó la fuente. Bravo dijo que mañana viajará a Corumbá junto al fiscal de Distrito de Santa Cruz, Jaime Soliz, para informar a la Policía de la demanda que tiene De Carvalho en Bolivia por el crimen de la fiscal Mónica Von Borries, ocurrido en febrero del 2004, en la capital cruceña.
En ese juicio fue condenado el también brasileño Ricardo Borba, mientras que fue absuelto, en dos instancias, el español Javier Villanueva, quien ahora está a la espera de que la justicia de Santa Cruz suspenda una prohibición que le impide retornar a su país.
Villanueva dijo hoy a EFE que "no tiene nada que ver con Sandro de Carvalho" y que se abstiene de "emitir cualquier declaración al respecto". El fiscal Bravo explicó que De Carvalho no podrá ser extraditado a Bolivia, debido a que las normas de Brasil no lo permiten, pero al juicio que se le iniciará en Corumbá por la posesión de explosivos y armas, debe añadirse el asesinato de la fiscal boliviana. A su juicio, la captura del brasileño con dinamita "prueba que él manejaba explosivos, que es la forma como murió la fiscal Von Borries". La Paz, EFE