Luego del segundo encuentro frustrado entre el Gobierno y el prefecto de Tarija, Mario Cossío, ayer ambas partes manifestaron otra vez su intención de dialogar, pero las acusaciones se mantuvieron de uno y otro lado.
Según Adrián Oliva, asesor de la Prefectura de Tarija, su conducta institucional “siempre ha privilegiado un escenario de diálogo y concertación”, buscando el desarrollo del departamento. “Pero creemos que se debe respetar la legitimidad de las autoridades electas en democracia”.
Por su parte, el viceministro de Descentralización, Fabián Yaksic, dijo que “pese a actitudes personales que no están a la altura de una autoridad; el Gobierno seguirá generando espacios de articulación entre políticas nacionales y regionales”.
Ambos se referían de esta manera al problema del viernes por la noche, cuando Cossío y el presidente Evo Morales se reunieron en el Palacio, oportunidad en que —según el Prefecto—, Morales lo llamó mentiroso, y Cossío abandonó la reunión.