Las cuatro fuerzas políticas del Congreso (MAS, Podemos, UN y el MNR) negaron que se hayan entrometido en asuntos de la Asamblea Constituyente y, por el contrario, afirmaron que con la modificación que hicieron a la ley de Convocatoria legalizaron el trabajo de ese foro deliberante.
Asambleístas de diversas agrupaciones políticas rechazaron la norma aprobada en el Parlamento y adelantaron que sólo aceptarán los artículos de la ley que se refieren al plazo y al incremento del presupuesto.
“No nos hemos inmiscuido, lo que hemos hecho es prever las cosas”, les respondió ayer el jefe de bancada del Movimiento al Socialismo (MAS) en la Cámara de Diputados, Gustavo Torrico, quien puso como ejemplo el referéndum dirimidor. “En su reglamento pusieron que si hay artículos en disenso eso va a referéndum, pero no dijeron cuándo va a referéndum si hasta el 14 de diciembre termina su labor, tampoco dicen quién termina de hacer la Constitución, ellos no han previsto eso, nosotros sí”.
El diputado Fernando Messmer (Podemos) coincidió en que “se le ha dado toda la claridad necesaria, como consecuencia de la incapacidad de la Asamblea Constituyente de concertar, dialogar y debatir democráticamente. El Congreso se vio en la necesidad de hacer algunas precisiones en la ampliación del plazo en razón de que en un año de la Constituyente, el MAS mostró una incapacidad democrática para debatir, convencer y persuadir de que sus ideas eran las más adecuadas para el país”.
El jefe de bancada de Unidad Nacional (UN) en Diputados, Arturo Murillo, opinó que “ellos deberían agradecer al Congreso que hemos sido capaces de generar una ley donde el poder constituido salva al poder constituyente...Los que se han aplazado han sido los constituyentes”.
El jefe de la bancada del MNR, Mario Justiniano, aseveró: “La Constituyente ha incumplido la anterior ley de Convocatoria y nosotros hemos legalizado eso para que la Asamblea pueda cumplir con el pueblo boliviano”.