Nueve imágenes de la Virgen María se reunieron ayer en Quillacollo (Cochabamba), en la cita de las advocaciones marianas, para celebrar la fiesta de la Virgen de Urkupiña. En el acto, las autoridades eclesiásticas pidieron por la unidad del país.
La versión de este año contó con la presencia de las vírgenes de Copacabana, del Socavón, Cotoca, El Carmen, La Merced, Fátima, Rosario y la de Ayopaya, que junto a la de Urkupiña encabezaron una enorme procesión.
El recorrido empezó a las 11.00 en la parroquia de Vinto, desde donde se trasladó a las nueve imágenes junto a cientos de feligreses hasta la parroquia de Urkupiña, en Quillacollo.
En la homilía celebrada por monseñor Luis Sainz se llamó a la unidad del país y se recordó que las diferentes imágenes de la Virgen como la de Copacabana o la de Urkupiña fueron descubiertas por indígenas o campesinos. En el caso de la Virgen del Socavón, Sainz recordó que ésta es la madre de los mineros y de las clases empobrecidas. “No pueden decir que la religión es de la clase alta, sino más bien es de la clase indígena, la clase campesina y la clase media”, afirmó el pastor católico.
A su vez, Víctor Benavente, párroco de Quillacollo, explicó que este encuentro fue organizado como un signo de unidad y reconciliación en Bolivia. “En esta oportunidad las diferentes advocaciones marianas presentan a una sola mujer que es la madre de Jesucristo. Es la reconciliación que pedimos al país mediante esta celebración”.
El primer encuentro difundido fue el del 2006, en la fiesta de la Virgen de Urkupiña, donde concurrieron las vírgenes de Copacabana, de Cotoca y del Carmen.