Una madrina quechua para las voces del mundo Luzmila Carpio estuvo en el Festival de Martigues. Hizo un ritual para la Pachamama y cantó a la tierra y las estrellas.
EN MARTIGUES • Luzmila Carpio en la sede del 19 Festival de voces del mundo, en Francia, donde ch'alló para la Pachamama.
Domingo por la tarde, verano en Francia. En el escenario flotante sobre el canal de San Sebastián, tres mujeres funden sus extraordinarias voces. Son Katia Guerreiro, Yarmen y Luzmila Carpio. Tres horas les bastaron para definir las tonalidades de conjunto y habrán de pasar años para que el público del 19° Festival de Martigues, en el sur de Francia, olvide la experiencia de escuchar este canto de pájaros traducido al árabe, español, portugués y quechua.
Cantos, danzas y voces del mundo se reúnen en el Festival creado por Jean-François Gueganno, un amigo de Bolivia que hizo su paso por La Paz como director de la Alianza Francesa, y que dejó el nuevo edificio desde donde se cultiva la relación entre ambas culturas.
Gueganno, copresidente del evento junto a Robert Bertaud, invitó a Luzmila, actual embajadora boliviana en Francia, a ser la madrina del Festival. La cantante quechua dudó si aceptar o no. “Guardaba un grato recuerdo de la acogida que el público me reservó en el canal y en la plaza Mirabeau el 2001”, explicó. Y ahora, como embajadora nombrada por el presidente Evo Morales, “creía que mis nuevas responsabilidades no me dejarían el tiempo suficiente para acompañar como deseaba a mis amigos de Martigues”.
Pero tal fue la determinación del equipo organizador que Luzmila Carpio acudió a la cita con el deseo de “aportar con una palabra de justicia y sinceridad para los pueblos de la Tierra y contribuir a reforzar el mensaje de diversidad cultural que Francia y Bolivia tienen en común”. El escenario flotante tiene capacidad para 5.000 espectadores. La crónica del espectáculo de aquel 29 de julio (festivaldemartigues.com) dice que al comenzar la velada hacía un calor abrasador. El trío cantó en quechua. El público pidió repeticiones. Hubo dúos y “poco a poco una verdadera complicidad comenzó a instalarse entre las cantantes”.
A las 21.30, “como por encanto, el viento llegó. Luzmila, majestuosa, se paró en el escenario” y las tres mujeres se retiraron mientras el público aplaudía a rabiar durante 20 minutos. Para el cierre, luego de varias llamadas, la voz flamenca de Yarmen retornó y entonó a capella el Sólo le pido a Dios. “Fuimos tocados por la gracia”, reportó la prensa festivalera.
Antes de esta noche de Canto de la Tierra y las estrellas, como se llamó, la embajadora boliviana enseñó el ritual de la c\'halla. El vino que se sirvió en el coctel inaugural, antes de ser libado por los invitados fue regado a los cuatro puntos cardinales en honor a la Madre Tierra. Así, “el famoso Coctel del Festival fue elevado al rango de bebida de los dioses”, se sentó en actas.
Este año, México, Kenya, Chile, Colombia, Hungría, Rumania, Rusia, Trinidad y Tobago, Guinea, España y Francia fueron parte de la fiesta. Cabe señalar que no es la primera vez que una muestra de la cultura boliviana llega a Martigues. A la ya citada doble presencia de Luzmila, el 2005 se sumó la de la morenada Sumaj Chuquiago. Este grupo contó con Gueganno entre sus filas para dos entradas de Gran Poder, en La Paz, y para su paso por el puente levadizo de Martigues. “No hay nada mejor que la morenada”, es el dicho de quien se apresta a volver a América Latina, probablemente Buenos Aires.
Voces del mundo
Fechas • Del 23 al 31 de julio se desarrolló el 19° Festival de Martigues, al sur de Francia. Cada año, siempre en julio, se celebra este evento que constituye uno de los atractivos turísticos de la ciudad.
Ubicación • Martigues está en la región de Provenza-Alpes-Costa Azul. Tiene alrededor de 100 mil habitantes. Forma parte de la aglomeración urbana de Marsella-Aix-en-Provence.
La madrina • Luzmila Carpio nació en Qala Qala, norte de Potosí. Su canto la llevó a radicar a Francia y le hizo embajadora.