El retroceso de glaciares tendrá “consecuencias económicas muy graves” en los países andinos, alertó el martes en Cuzco el especialista en medio ambiente y desarrollo sostenido del Banco Mundial (BM) para América Latina, Walter Vergara. Este experto manifestó en entrevista telefónica con EFE que el fenómeno también tendrá un impacto negativo en los próximos años en el suministro de agua y energía eléctrica de Bolivia, Ecuador y Perú.
Además, las tres naciones “van a ver su agricultura y su ganadería afectadas” por la pérdida de los glaciares, que proporcionan agua y energía a estos tres países.
Vergara, que participa en una reunión de expertos y autoridades ambientales de los referidos países, indicó que sólo la ciudad de Quito tendrá que invertir unos 100 millones de dólares en las siguientes dos décadas para poder sustituir el agua que pierde con el retroceso de los glaciares.
Los tres países confían en que el Banco Mundial apruebe en octubre dos instrumentos para mitigar los efectos de la pérdida de los glaciares, como parte del Proyecto Regional Andino de Adaptación al Cambio Climático. Se trata del Fondo Especial de Cambio Climático para Adaptación y del Fondo de Implementación de Acciones para Cambio Climático, que demandarán una financiación de $us 8 millones.
Vergara subrayó que los países andinos son “víctimas no causantes” del calentamiento global y que producen cantidades “irrisorias” de gases contaminantes comparados a los que emiten Estados Unidos y China.
Señaló que EEUU produce 6.900 millones de toneladas al año de gases invernadero, mientras que Bolivia sólo 30 millones de toneladas en ese mismo periodo. En ese sentido, instó a los grandes emisores de gases invernadero a asumir su “responsabilidad moral” para proteger los glaciares.
Perú concentra más del 70% de los glaciares andinos, Bolivia el 20%, mientras que Ecuador y Colombia un 4% cada uno.
Los glaciares son una importante fuente para los ríos.
Por otro lado, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó sobre los numerosos fenómenos meteorológicos extremos que han padecido diversas regiones del mundo desde el inicio del 2007 y destacó las altas temperaturas registradas.
Según la OMM, las temperaturas de la superficie global de la Tierra entre enero y abril de este año fueron las más cálidas desde que en 1880 se iniciaron los registros. En abril, hubo un aumento del 1,89 grados centígrados respecto a la media, y en enero el incremento fue de 1,37. Lima y Ginebra, EFE