Gas para los bolivianos Quedan pendientes las inversiones petroleras en la etapa de exploración para localizar nuevos yacimientos. Los yacimientos en actual explotación es probable que se agoten cuando esté terminando el contrato con Brasil, es decir el 2019.
Todas las empresas petroleras que operan en Bolivia se han comprometido, en los últimos días, a realizar inversiones en montos que superan los 2.000 millones de dólares para aumentar la producción de gas natural.
Al hacer el anuncio de esos compromisos, el presidente de YPFB, Guillermo Aruquipa, dijo que a partir de ahora la prioridad será la atención del mercado interno, que está desabastecido. Parece oportuno que se haya adoptado esa política, que es regla insoslayable en los países vecinos. En efecto, lo primordial en materia energética en los países es atender la demanda de sus mercados internos y si la producción alcanzara para más, pues claro que se da curso a las exportaciones.
Por el momento, la producción nacional no es suficiente para atender el frente externo y el interno al mismo tiempo. Las cifras están demasiado ajustadas, a tal grado que los volúmenes con destino al mercado interno tienen que ser limitados a lo que sobra después de que han sido cubiertos los compromisos de exportación. Política desatinada, sin duda.
Por lo tanto, las inversiones que se anuncian eran angustiosamente necesarias. Permitirán aumentar la producción para, en primer lugar, cubrir el déficit que existe en el mercado interno y, luego, atender las obligaciones crecientes de las exportaciones a Argentina y Brasil.
En enero próximo las exportaciones a Argentina deberán subir a 7,7 millones de metros cúbicos diarios y las que van a Brasil, por tres diferentes contratos, deberán trepar hasta 33 millones. Estas dos cifras, sumadas, ponen en figurillas a la actual producción de 41 millones.
Sería un milagro que las inversiones produzcan efecto con la urgencia que se necesita. Los plazos están demasiado cerca respecto de los compromisos de exportación.
El mercado interno boliviano siempre fue dejado de lado, pero el Gobierno ha anunciado que con las ampliaciones de los gasoductos al altiplano y a Tarija, la oferta llegará a 3,6 millones de metros cúbicos. Ese volumen podría estar en rojo a partir de enero, si es que no aumenta la producción exactamente en esa misma proporción y en los cuatro meses que quedan en el 2007.
Los empresarios y las autoridades de La Paz han advertido que el diámetro del ducto ampliado que está en construcción es insuficiente para atender la demanda del altiplano. Y lo mismo dijeron las autoridades de Tarija respecto de la ampliación en curso. Habrá que ver cómo se resuelven las observaciones.
Si el Ejecutivo acepta aumentar la capacidad de esos dos ductos, se estaría arriesgando a tener que reducir los volúmenes de exportación. Si las ampliaciones habrían sido hechas para atender toda la demanda existente, el país se hubiera visto en la necesidad de reducir el volumen de las exportaciones, lo que, como se sabe, supone el pago de castigos por incumplimiento de contrato. Por lo tanto, ahora corresponde esperar que las inversiones anunciadas tengan éxito inmediato, aumenten la producción y pongan fin al déficit.
Quedan pendientes las inversiones petroleras en la etapa de exploración para localizar nuevos yacimientos. Los yacimientos en actual explotación es probable que se agoten cuando esté terminando el contrato con Brasil, es decir el 2019.