La tasa de inversión está muy baja en Bolivia GUILLERMO PERRY, jefe de economistas del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, cree que en este momento cabe apreciar un poco más el boliviano.
La economía no es una ciencia exacta, es una ciencia social porque se ocupa de las cuestiones económicas relacionadas con la vida del ser humano. Y como todo en esta vida, tiene ciclos, periodos en los que se expande o se contrae. En el caso boliviano, y en el de la región en su conjunto, se vive una época de “vacas gordas”, de bonanza económica, al contrario de lo que sucedía a fines de la década de los 90, cuando la crisis asiática hizo que la economía mundial se contraiga.
Según el jefe de economistas del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Guillermo Perry, Bolivia ha hecho todo bien, menos dar plena seguridad jurídica a los inversionistas, sean éstos nacionales o extranjeros.
También advierte que una situación de riesgo en la actual coyuntura son las presiones inflacionarias, por lo que recomienda al Banco Central “apreciar un poquito más” el boliviano frente al dólar; pero sin ir tan lejos como Colombia.
Bolivia y la región viven una época de “vacas gordas” debido al crecimiento de los países emergentes (China, India). En su criterio, ¿cómo debería aprovechar Bolivia este período de bonanza económica? Me parece que Bolivia está haciendo muy bien las cosas. Ha estado haciendo una política macroeconómica, una política fiscal, monetaria y cambiaria muy cuidadosa. En este momento hay algunas dificultades en el tema de la inflación, que se ha hecho más complejo, pero en general lo han hecho bastante bien, muy bien. Y eso se nota, porque eso ha permitido aprovechar este buen período en que la economía ha estado creciendo.
Sin embargo, hay una cosa que a mí personalmente me parece preocupante, y es que la tasa de inversión sea tan baja. Si usted compara con otros países de América Latina, las tasas de inversión son bastante más altas. Aquí está como el 13% ($us 1.300 millones del PIB). Y como la mitad es pública, entonces la inversión privada es particularmente bajita. Y cuando uno habla de inversión privada, pues no sólo es la extranjera, es la de las empresas grandes nacionales, pero también la de las chiquitas y de las micros. Todo eso es inversión privada. Entonces, hay que mirar un poco más qué es lo que está limitando esa inversión privada.
¿Tal vez el tema de la seguridad jurídica? Es posible que en el campo de las inversiones grandes un tema haya sido las reglas de juego claras y la seguridad jurídica. Yo entiendo, por ejemplo, que se han suscrito nuevos contratos con las empresas petroleras. Entonces, es posible que se supere este bajo nivel de inversión que ha habido últimamente en ese sector. Ojalá sea así, porque hay unas perspectivas excelentes para aprovechar el mercado del gas con los países vecinos. Pero en algunos otros sectores pareciera que es importante darles señales que le den más confianza al inversionista. Yo no podría precisar más, simplemente menciono que hay una tasa de inversión baja que obedece a algo, y posiblemente sea este tipo de situaciones, de algo de incertidumbre. Más claro: más seguridad, más confianza.
Un informe del BID señala que Bolivia debería captar Inversión Extranjera Directa (IED) por 2.500 millones de dólares para tener una tasa de crecimiento anual del 6%, lo que le permitiría reducir los elevados índices de pobreza. ¿Usted comparte este criterio? No sé en el caso de la Inversión Extranjera Directa, pero ciertamente con una tasa de inversión de 13% es imposible crecer a más de lo que está creciendo (Bolivia), aun con precios buenos de los productos. Entonces, el día que esos precios bajen, pues se crecería incluso un poco menos. Por eso es que le digo que me preocupa el bajo nivel de inversión, sobre todo el del sector privado.
Y si mejora el clima de inversiones, se podría... Eso permitiría crecer más. Y no sólo más, sino de manera más sostenida.
¿A qué ritmo debería crecer la economía boliviana? No hay una regla muy exacta. Pero yo diría que para un crecimiento más alto, esa tasa tendría que ser por lo menos del orden del 20%, como es en la mayoría de los países.
Muchos coinciden en que este buen momento de la economía debería ser aprovechado para la creación de un Fondo de Estabilización. ¿Cuál es su opinión al respecto? Pues mire. Yo considero que el país que mejor maneja este tema de los ciclos de las vacas flacas y las vacas gordas es Chile. Yo creo que Bolivia ha manejado muy bien las cosas, pero no estoy diciendo de ninguna manera que tenga que tener un superávit fiscal tan alto como Chile. Yo considero que es bueno mantener algo de superávit fiscal y ahorrarlo en un Fondo de Estabilización para los momentos malos.
Las Reservas Internacionales Netas (RIN) han superado los $us 4.000 millones. ¿Es bueno o es malo tener tanto dinero acumulado? Parte de la acumulación tan alta tiene que ver también con el bajo nivel de inversión (pública). Si la inversión fuera más alta, habría menos reservas y no se acumularía tanto. Parte de los problemas monetarios que tiene el Banco Central se deben a que la acumulación de reservas es tan alta que genera una expansión monetaria muy grande y es difícil compensarla. Parte se compensa con el superávit fiscal, parte se compensa con operaciones de mercado abierto (OMA). Pero es difícil superarlo.
Pero eso no es lo más grave, lo más grave es que le limita las posibilidades de crecer hacia el futuro. Por eso es que yo, a lo que más atención le pondría en este momento es a los factores que están limitando la inversión privada y cómo se puede mejorar el clima de inversión para que (Bolivia) crezca más; eso me parecería como la mayor prioridad en la política económica en general.
¿El tema de la inflación ha sido bien manejado por el equipo económico del Gobierno? Yo creo que en Bolivia se ha estado manejando bien. Pero en este momento hay una coyuntura que se ha complicado un poco como consecuencia de unos problemas de oferta, junto con la acumulación rápida de reservas. Yo pienso que el Banco Central va a tener que apreciar un poco más el tipo de cambio así como la política monetaria.
¿Tal vez una apreciación más rápida de la moneda nacional? Puede que convenga en este momento, frente a la coyuntura inflacionaria que se da en la región.
¿Eso es lo que está pasando, cree usted, con los socios comerciales de Bolivia? Con Argentina no, pero eso le está causando problemas inflacionarios muy fuertes que ellos están resolviendo de una manera muy costosa, como el control de los precios. Yo tengo la impresión de que algunos países, como Colombia, han dejado que la apreciación se vaya demasiado lejos, y eso le hace daño al sector exportador y al crecimiento futuro. Pero otros se han ido por otro lado, como Argentina, que no ha apreciado su moneda. Entonces, tiene estos problemas de presiones inflacionarias que les han llevado a hacer otra cantidad de errores.
A mí me parece que es mejor una cosa prudente, como lo ha hecho hasta ahora Bolivia. Sólo que en este momento le va a tocar apreciar un poquito más la moneda nacional, dada la coyuntura, que es nueva.
Con una tasa de inversión del 13% es imposible crecer a más de lo que está creciendo (Bolivia), aun con buenos precios de los productos.