El Gobierno dice que EEUU debe alinear su ayuda o irse El Ministro de la Presidencia reveló que el Poder Ejecutivo sólo conoce el destino del 30% de la ayuda que EEUU destina al país. Dijo que una parte tiene objetivos políticos y que el beneficio directo para Bolivia es mínimo.
El Gobierno boliviano invitó ayer a la cooperación estadounidense a retirar sus recursos del país si no modifica los destinos políticos que tiene esa ayuda y se
adecúa a las normas de la administración de Evo Morales.
"El pueblo boliviano ha decidido llevar adelante un profundo proceso de cambios que están siendo acosados e interferidos por los efectos derivados de la cooperación de los Estados Unidos. Queremos decir, de la manera más respetuosa, más firme y más responsable: si la cooperación de Estados Unidos no se ajusta a la política del Estado boliviano, tiene las puertas abiertas. No vamos a permitir un solo día más que esta forma de cooperación empañe nuestra democracia, conspire contra el derecho a la libertad de nuestro pueblo y ofenda la dignidad nacional", afirmó el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.
Lanzó la conminatoria desde el Palacio de Gobierno, donde convocó a una conferencia de prensa para denunciar que parte de la ayuda estadounidense se encuentra destinada a objetivos políticos contrarios a la administración de Morales, denuncia que desde Washington fue rechazada por el vocero del Departamento de Estado, Tom Casey.
La declaración de Quintana surgió dos días después de que el presidente Evo Morales advirtiera con tomar "decisiones radicales" contra los embajadores que hacen política en el país y luego que el vicepresidente Álvaro García denunciara que una parte de la cooperación estadounidense, que llega a $us 120 millones anuales, tiene el objetivo de fomentar la resistencia contra la actual gestión gubernamental.
El ministro brindó un informe sobre la cooperación de Estados Unidos (EEUU) en Bolivia, que se ejecuta a través de Usaid. Según explicó, la donación se maneja de forma bilateral y unilateral. En la primera, "el Estado tiene alguna participación en la identificación de áreas, pero bajo condición de que participen Organizaciones No Gubernamentales (ONG), empresas y agencias norteamericanas". Esta ayuda llega a $us 39,4 millones, que representan el 30 por ciento.
Entretanto, la cooperación unilateral, en la que el Estado no tiene ningún control, suma $us 80,6 millones y representa el 70%.
Consultado sobre dónde llegaría esa ayuda, Quintana leyó una orden de trabajo de Usaid en la que se anuncia que, frente a los cambios, implementará el programa “Construyendo la recuperación y reforma por el Gobierno Demócrata“ y que “se propondrá promover sistemas democráticos más fuertes“.
Según Quintana, esto demuestra que Usaid “no reconoce que este es un Gobierno democrático" y por ello promueve acciones para un proceso de cambio.
Sobre la ayuda de manejo bilateral, sostuvo que sólo el 30% se queda en el país en proyectos y salarios para funcionarios bolivianos, mientras que el 70% retorna a EEUU mediante el pago a ONG o agencias ejecutoras norteamericanas y al pago de los funcionarios estadounidenses.
Además, señaló que en el caso del componente Democracia, uno de los ítems de cooperación de Usaid en el área de Descentralización, se detectó que la ayuda se efectiviza a través de la ONG norteamericana Chemonic's, que a su vez subcontrata a otras ONG en las que trabajan ex ministros y ex funcionarios de los gobiernos de Gonzalo Sánchez de Lozada, Jorge Quiroga y Carlos Mesa (ver cuadro). A raíz de la denuncia se abrió un debate sobre toda la cooperación internacional que llega a Bolivia.