Las acusaciones de injerencia lanzadas ayer por el Poder Ejecutivo en contra del Gobierno estadounidense podrían traer serios perjuicios al país, afirmó el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez.
Según el ejecutivo, la actitud de las autoridades del Gobierno “puede terminar perjudicando no sólo al comercio y a las exportaciones, sino también a la economía y a la política, ya que no se trata de cualquier país, sino de la primera potencia económica mundial”.
Actualmente, Bolivia prepara una propuesta que la presentará ante el Congreso de EEUU para la extensión de las preferencias arancelarias. También está pendiente la presentación de un proyecto para acceder a los recursos de la Cuenta del Milenio.
"Es una preocupación en el tema de empleo y en la enorme cantidad de productos que vendemos a ese mercado", sostuvo.
"Nosotros entendemos que el Gobierno no necesite de preferencias arancelarias, pero sí lo necesitan los trabajadores y los empresarios, que buscan consolidar y no perder el acceso libre a sus exportaciones", añadió. Rodríguez dijo, a modo de reflexión, que hay una gran diferencia entre soberanía, soberbia y altivez.