Alrededor de las 20.45 de anoche, un incendio devoró la humilde casa de Olga Salcedo Vaca, de 83 años de edad, ubicada en el barrio El Trompillo, calle Esteban Rosas, de la capital oriental. En el siniestro murió su nieta Sofía Rosales Vaca, de 2 años.
Olga vivía en esa casa con cinco familias de sus nietos y bisnietos; ocho mayores y 15 menores de edad. La vivienda tenía ocho cuartos, de los cuales seis eran de madera y dos de material de construcción.
La pobreza de la familia obligó a las personas mayores a utilizar velas, para obtener luz y reemplazar a la energía eléctrica. Se presume que la causa del incendio fue precisamente una vela que habría sido manipulada por la única víctima fatal.
El fuego se propagó rápido en los cuartos de madera y en ellos quedó atrapada la niña Sofía. Su hermana Briselí, de 6 años de edad, sufrió quemaduras leves en el cuerpo y recibe atención médica. Su vida no corre peligro.
El Nuevo Día constató que el carro bombero, con agua, llegó a auxiliar al lugar a las 21.40, 55 minutos después de haberse iniciado el incendio. Los vecinos lucharon contra el fuego y evitaron que éste se propagara a las casas cercanas con baldes de agua, ante la ausencia de policías.
Al ver la magnitud del incendio, los vecinos sacaron de sus casas todos sus objetos de madera, ante la posibilidad de que sus viviendas también sean afectadas por el incendio.