Se imaginan a Velásquez pintándole una menina a La maja desnuda de Goya? Semejante figura fue utilizada en abril de este año por el poeta Benjamín Prado para pintar la magnitud de lo que se venía: Serrat y Sabina juntos. Dos pájaros de un tiro, como se dio en llamar a la gira que comenzó en España y que llegará a tierras latinoamericanas, casi a todas, excepto, para decirlo de una vez, a Bolivia.
¿Cómo funciona la dupla? Pues de maravilla, según se lee en las crónicas de su paso por Santa Cruz de Tenerife (12.000 espectadores) o, la reciente, por Madrid. Los 15.000 espectadores que acudieron el miércoles —dóa de debut capitalino— al Palacio de los Deportes lo han confirmado con sus aplausos y el cronista de espectáculos ha escrito que “el público tardará en olvidar el espectáculo... en el que Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina han brindado más de dos horas y media con lo mejor de su repertorio musical y humorístico”.
Mientras el característico bombín de Sabina esperaba a su dueño sobre un taburete en medio del escenario, un video del periodista Iñaki Gabilondo advertía que el concierto se había suspendido porque los intérpretes estaban en el hospital. Una broma que anticipaba que la noche iba a ser algo algo más que un recital con un puñado de buenas canciones.
Los monstruos de la canción española abrieron el concierto con Ocupen su localidad y Hoy puede ser un gran día, para continuar con Aves de paso.
Sabina cogió entonces su bombín y su taburete para dejar al “noi de Poble Sec” a solas interpretando la emotiva Pueblo blanco y Algo personal. A continuación comenzó el intercambio de repertorio —ambos artistas suman más de 50 discos— cuando Serrat cogió prestado uno de los temas más emblemáticos de Sabina, Y sin embargo, que el público cantó al unísono, mientras que el cantautor madrileño interpretó el tema de Serrat No hago otra cosa que pensar en ti. El momento más folklórico de la noche tuvo lugar cuando rememoraron la figura de Peret (cantante, guitarrista y compositor gitano) con el tema El muerto vivo, que finalizaron arrancándose con unos más que personales pasos de rumba catalana.
Cuando el público ya estaba totalmente entregado, estos dos trovadores enfilaron el bloque final del concierto interpretando algunos de sus himnos, como Mediterráneo, Penélope y Cantares de Serrat o 19 días y 500 noches, Calle Melancolía y Y nos dieron las 10 de Joaquín Sabina, probablemente los temas más aplaudidos de la noche.
Sabina y Serrat repitieron el espectáculo en el mismo escenario el jueves y el viernes. Continuarán con la gira por España hasta fines de mes. En todos los casos, las entradas ya estaban agotadas. Tal como lo están en Uruguay, donde se vendieron casi todas al segundo día de ser ofrecidas. Y eso que el concierto en Montevideo será el 1 de diciembre en el estadio Centenario, para 27 mil espectadores.
Según escribió la agencia Prensa Latina el jueves, las largas filas ante el Club del Banco Comercial y la avidez del público por adquirir los boletos confirmaron la popularidad de los cantautores ibéricos en Uruguay, uno de los ocho países de Latinoamérica que recorrerán desde fines de octubre. El primer país del Nuevo continente en ser abordado es México (25, 26, 27 y 28 en el Auditorio Nacional de la capital, el 31 en Monterrey y el 3 de noviembre en Guadalajara). Luego vendrán Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina y Uruguay. Los acompañan varios de sus habituales colaboradores como Ricardo Miralles, Pancho Varona, Antonio Diego, Pedro Barceló y Víctor Merlo. Con datos de El País
La canción
Y sin embargo Joaquín Sabina
De sobras sabes que eres la primera,/que no miento si juro que daría/por ti la vida entera,/por ti la vida entera;/y, sin embargo, un rato, cada día,/ya ves, te engañaría/con cualquiera,/te cambiaría por cualquiera./Ni tan arrepentido ni encantado/de haberme conocido, lo confieso./Tú que tanto has besado/tú que me has enseñado,/sabes mejor que yo que hasta los huesos/sólo calan los besos/que no has dado,/los labios del pecado./Porque una casa sin ti es una emboscada,/el pasillo de un tren de madrugada,/un laberinto/sin luz ni vino tinto,/un velo de alquitrán en la mirada...
La canción
No hago otra cosa que pensar en ti Manuel Serrat
No hago otra cosa que pensar en ti/Por halagarte y para que se sepa,/tomé papel y lápiz, y esparcí/las prendas de tu amor sobre la mesa./Buscaba una canción y me perdí/en un montón de palabras gastadas./No hago otra cosa que pensar en ti/y no se me ocurre nada./ Enciendo un cigarrillo, y otro más/Un día de ésos he de plantearme/muy seriamente dejar de fumar,/con esa tos que me entra al levantarme/Busqué, mirando al cielo, inspiración/y me quedé «colgao» en las alturas./... /Nada me gusta más que hacer canciones,/pero hoy las musas han «pasao» de mí./ Andarán de vacaciones.