Tanto la directora de la Superintendencia Forestal de La Paz, Rocío Revollo, como el comandante de la Policía Forestal, coronel Raúl Rocha, afirmaron que carecen de la cantidad de personal adecuado y de los equipos para controlar el tráfico ilegal de madera en el norte paceño.
“La Policía Forestal sin vehículos no puede hacer absolutamente nada. El trabajo no sólo es en las trancas, se tiene que hacer un control, un patrullaje intensivo para poner coto a los vehículos infractores. El trabajo no es positivo desde el punto de vista de que no contamos con los medios correspondientes”, declaró Rocha. Agregó que los policías deben trasladarse de un lugar a otro por sus propios medios porque no tienen “ni bicicleta”.
Indicó que se dispone de 30 policías que deben distribuirse en todos los puestos de control de La Paz. Sostuvo que en el Comando General de la Policía le prometieron aumentar a 100 su tropa y darle vehículos.
La situación es la misma o peor en la Superintendencia Forestal. La directora de esa entidad, que asumió el cargo a principios de este mes, no sabe ni siquiera cuántos funcionarios tiene trabajando en el departamento.
“La superintendencia tiene limitaciones económicas que van a repercutir en la parte logística y operativa; pero lo que se hace es reenfocar que la institución tenga mayor presencia en áreas locales, en lo que es un contacto directo con los usuarios del bosque. Además, fortalecer estas debilidades a través de alianzas estratégicas con organizaciones del lugar”, manifestó.