El saqueo de madera Sería necesario que la Prefectura paceña asuma la responsabilidad que le atañe. Se tiene que hacer conciencia de que todo el norte de La Paz es parte de su jurisdicción y competencia, por lo que es imperativo que proteja la zona...
El saqueo de madera en el norte del departamento de La Paz está llegando a extremos impresionantes, porque, en vez de aumentar el control fiscal, se ha reducido en los dos últimos años a casi nada. De continuar esta situación sin variantes, se corre el riesgo de que en los próximos 10 a 15 años aquella enorme riqueza forestal desaparezca.
Una investigación efectuada por La Razón, a raíz de notas de opinión y cartas de ciudadanos registradas en estas páginas, permitió establecer que por día salen del norte de La Paz y de Yungas de 10 a 15 camiones cargados de madera ilegal, unas veces burlando los escasos puestos de control y otras con la inoperancia o complicidad de funcionarios corruptos.
"Los bosques ya dan pena, ya no hay madera y la que existe está muy lejos", dijo Gregorio Queti, un dirigente indigenal. Agregó que "estamos ya a unos pasos de sacar la madera del parque Madidi". El parque Madidi es considerado un santuario forestal, medioambiental y de gran biodiversidad del país.
Fue Mario García, funcionario del proyecto Bolfor, que asesora en manejo forestal en Ixiamas, quien dijo que los bosques en el norte de La Paz durarán entre 10 a 15 años más, porque no hay un control sobre el saqueo de madera preciosa, como son la mara, el roble y el cedro, además de otras variedades
De acuerdo con los datos recogidos para el informe de la semana de este diario, en el pasado el control de la Superintendencia y de la Policía Forestal eran muy fuertes, pero últimamente ha declinado. Los policías han sido atropellados y golpeados por los saqueadores. En todo caso, es risible que se tenga 30 policías en aquel inmenso territorio. La Policía ofreció aumentarlos hasta 100, pero no ha podido cumplir.
Gente ligada al sector forestal ha advertido de los riesgos que corre la región del Madidi si se permite el avance de esta situación. La explotación ilegal de madera deja daños en el ambiente, porque no hay reforestación, y el Estado sufre una burla porque no se le pagan los impuestos respectivos. La eliminación de la cobertura boscosa da paso a la agricultura o cría de ganado, con lo que se degradan los bosques, expuso un funcionario de la Unidad de Control de Desmontes e Incendios Forestales de la Superintendencia Forestal.
Sin embargo, si existe tal concepto en la Superintendencia Forestal no se entiende por qué se han aflojado los controles. La actual realidad de saqueo de madera da a pensar dos hipótesis: o existe corrupción en funcionarios estatales o se está presentando una terrible negligencia.
La superficie afectada en la región, según datos del 2006, llegó a 2.801,49 hectáreas. De este total, 36 has corresponden a operaciones legales, 2.764,63 a la deforestación ilegal y 1.392,51 has a Tierras de Producción Forestal Permanente (TPFP).
Otros datos recogidos por La Razón son tan alarmantes como los anteriores, incluso ocurre que los camiones que traen a esta capital la madera ilegal desaparecen de los propios controles policiales, por lo que el caso merece una inmediata reacción de los organismos que correspondan. Sería también necesario que la Prefectura paceña asuma la responsabilidad que le atañe. Se tiene que hacer conciencia de que todo el norte de La Paz es parte de su jurisdicción y competencia.