Liderazgo en las microfinanzas Las microfinanzas en Bolivia son un referente internacional. Desde Kenia, Pakistán y Asia han venido a aprender lo que se puede hacer con las microfinanzas. De esta manera, pasaron a constituirse en el mayor suceso de Bolivia en el campo financiero.
El exitoso desarrollo de las microfinanzas en Bolivia se ha ubicado en el primer lugar en Latinoamérica, de acuerdo con una evaluación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El estudio le fue encargado a la Unidad de Inteligencia de la revista inglesa The Economist.
En el ranking efectuado por el BID en la región, Bolivia obtuvo un total de 79,4 puntos, de 100 posibles, en tanto que Perú alcanzó 74,1 y Ecuador el 68,3. Argentina ocupó el último lugar, con sólo 26,8 puntos. Un verdadero liderazgo.
El primer programa de microcrédito en Bolivia, bajo esquemas innovativos de garantías, se inició a principios de la década de los años 80, según un estudio de la economista Tatiana Guzmán. El impulso lo dio la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia, la Fundación Calmeadow y el programa Acción Internacional. Se creó así la Fundación para la Promoción y el Desarrollo de la Microempresa (Prodem), en 1986.
Poco después abrió sus operaciones el Banco Solidario (Banco Social), el que al presente es considerado como el mayor de su género en el país. Posteriormente, en 1991 nació el Programa para la Mujer (Pro Mujer), institución que dirigió sus esfuerzos exclusivamente a la mujer de bajos recursos de las zonas periurbanas de diferentes ciudades del país.
Otro estudio realizado por la Fundación Nuevo Norte permite establecer que las microfinanzas son uno de los instrumentos más importantes para mejorar la vida de miles de personas en el mundo, contribuyendo, de esta manera, a paliar las tensiones sociales.
Destaca, al mismo tiempo, que en Bolivia el microcrédito es un elemento clave para la superación de las mujeres y, por lo tanto, para el desarrollo y crecimiento de la sociedad en sí misma, ya que, cuando una mujer establece su propia empresa, no sólo está generando empleo, sino que está empezando a crear un cambio de mentalidad en su entorno social, beneficiando el bienestar de sus hijos en aspectos como la nutrición y la educación, dos componentes imprescindibles para el adecuado desarrollo de un país.
El estudio de la Fundación indica que la cartera del sistema regulado de las microfinanzas creció de 203 millones de dólares en 1999 a 627 millones de dólares a septiembre del 2006. En términos de participación de mercado, ello implicó un aumento del 4% al 18% en la cartera total del sistema financiero regulado nacional. Los depósitos, en ese mismo período, crecieron de 103 millones de dólares a 441 millones de dólares.
El número de prestatarios entre diciembre de 1996 y septiembre del 2006 creció de 97 mil a 349 mil, lo que representa el 59% del total de prestatarios del sistema financiero regulado nacional. A su vez, el número de depositantes entre diciembre del 2001 y septiembre del 2006 subió de 91 mil a 571 mil, lo que pone en evidencia que los pobres también ahorran. Al mismo tiempo, las tasas de interés activa promedio en bolivianos bajaron del 29,61% al 21,37%, de 1998 al 2006.
Las microfinanzas en Bolivia son un referente internacional. Desde Kenia y Pakistán han venido a aprender lo que se puede hacer con las microfinanzas. También han venido de Asia y de Latinoamérica. De esta manera, pasaron a constituirse en el mayor suceso de Bolivia en el campo financiero.