Nobel para los estudios con transgénicos Los premios, que están dotados con un diploma, una medalla de oro y más de un millón y medio de dólares, serán entregados en diciembre. Los estadounidenses y el inglés hicieron sus investigaciones por separado.
Los estadounidenses Mario Capecchi y Oliver Smithies y el británico Martin Evans ganaron ayer el Nobel de Medicina por sus trabajos sobre la creación de ratones transgénicos, que abrió nuevos horizontes en la investigación de enfermedades como el Alzheimer o el cáncer.
Las investigaciones de Capecchi, Smithies y Evans permitieron descubrir cómo manipular genéticamente células madre embrionarias de ratones, señaló el Comité Nobel en el comunicado con el que dio cuenta del premio. Los tres científicos han llevado a cabo sus investigaciones separadamente, aunque han estado en contacto.
Sus descubrimientos “se aplican actualmente en casi todos los terrenos de la biomedicina, desde la investigación fundamental hasta el desarrollo de terapias”, según el comunicado.
Sus trabajos permitieron desarrollar una técnica de modificación de genes denominada knock-out, es decir, la neutralización de uno o más genes.
Según el Comité de los Premios Nobel, los descubrimientos de los tres ganadores “permitieron desarrollar una tecnología de inmensa importancia”.
Los ratones genéticamente modificados representan para los científicos modelos de laboratorio excepcionales que permiten estudiar las bases de enfermedades como el Alzheimer y el cáncer, así como la respuesta a nuevos medicamentos, explicó el comité en el comunicado.
Hasta ahora se han aislado más de 10.000 genes de ratón, aproximadamente la mitad de los que componen el genoma de los animales mamíferos.
“Los beneficios (de esos descubrimientos) para la humanidad continuarán en los próximos años”, añadió el Comité, al tiempo que los premiados declararon su felicidad a la radio estatal sueca tras conocer su galardón.
“Estoy absolutamente encantado. Es el apogeo de una carrera”, declaró Evans, nacido en Gran Bretaña en 1941 y actualmente profesor de Genética en la Universidad de Cardiff.
Para otro de los premiados, el estadounidense Olivier Smithies, el galardón significa que “su nombre permanecerá como alguien que ayudó a los otros”.
“Estoy encantado de haber sido premiado y estoy feliz de haber sido asociado a mis dos compañeros de premio”, añadió este profesor de Patología y Medicina, de 82 años de edad, en la universidad estadounidense de Carolina del Norte (costa este).
Estos descubrimientos permitirán al hombre “tener mejores medicamentos y una mejor salud en el futuro”, aseguró por su parte el tercer premiado, el estadounidense de origen italiano Mario Capecchi, profesor de Genética Humana y de Biología en la Universidad de Utah, en Salt Lake City.
Capecchi y Smithies se conocieron en EEUU y tuvieron la idea de que era posible reparar genes con el método denominado “recombinación homóloga”. Los tres ya recibieron el 2001 el premio Albert Lasker, en EEUU, considerado antesala del Nobel de Medicina. Estocolmo, AFP
Los descubrimientos de los tres ganadores “permitieron desarrollar una tecnología de inmensa importancia”.