En 1972, Bolivia registraba sólo 6.140 hectáreas de coca. En 1988, el total se disparó a más de 51 mil hectáreas. La FELCN se incauta cada vez de más droga y los métodos para hacerla se modernizan.
A fines de la década de los setenta, en el auge de los gobiernos dictatoriales, un problema que parecía ajeno a Bolivia se arraigó en el país, a pesar de la aplicación de políticas antidrogas. La fabricación, el transporte y la comercialización de cocaína produjeron nuevos ricos en cuestión de pocos días.
El desgobierno llegó al punto de que desde Estados Unidos, Luis Arce Gómez, el ministro de Gobierno del dictador Luis García Meza, fue llamado el ministro de la cocaína. Hoy, el coronel golpista está en la última etapa de su reclusión por narcotráfico en una cárcel de Estados Unidos.
En los Yungas o en el Chapare aún hay los viejos que recuerdan aquellos hombres y mujeres que organizaban prestes con cerveza gratuita.
En 1972, en las zonas de cultivo tradicional en La Paz, es decir en puntos de los Yungas, se registraron no más de 1.800 hectáreas de cultivos de la hoja, mientras que en Cochabamba la cifra llega a las 4.340 hectáreas. Es decir, a nivel nacional habían 6.140 hectáreas.
El informe titulado ´El desarrollo alternativo: una experiencia significativa para Bolivia´ amplía que para 1998 la producción de coca cubría 8.913 hectáreas y que en Cochabamba se había multiplicado hasta llegar a las 51.098, haciendo un total nacional de 60.011 hectáreas. Dicho trabajo fue hecho por el Ministerio de Agricultura en la gestión del presidente Hugo Banzer.
Desde 1988 hasta el 2006, el secuestro de droga fue en constante incremento. Sólo entre el 2005 y el 2006 la confiscación subió de 46 toneladas a 139, lo que significa un aumento del 303% de cocaína base. Desde 1988 hasta diciembre del 2006, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) decomisó 417 toneladas de droga.
La incautación de pasta base de cocaína fue de 12 toneladas el 2006; es decir, dos más que las que confiscaron un año antes. Esta cifra es la más cercana al máximo histórico de 1988, cuando confiscaron 19 toneladas.
La Policía antidrogas informa que el decomiso de clorhidrato de cocaína ocurre principalmente en laboratorios instalados en el departamento de Santa Cruz. Allí se acopia la pasta base de cocaína que proviene del occidente, como Perú. Un reportaje de La Razón publicado en mayo pasado señala, basado en fuentes diplomáticas brasileñas, que el 80% de la cocaína procesada en Bolivia es enviada a Brasil.
Las fábricas de pasta base (El Alto, Oruro y Cochabamba) son operadas por clanes familiares que están contactados con organizaciones criminales que internan droga del Perú para llevarla hacia Chile, informan fuentes de la Policía antidrogas.
El narcotráfico se convirtió en un asunto de preocupación nacional en 1996, cuando un grupo de criminales asesinó al científico boliviano Noel Kempff en la meseta de Caparuch (Santa Cruz), en el área donde operaba un laboratorio de droga gigante.
Una peligrosa cadena de producción
Aumentan los cultivos de coca en Bolivia
Un informe internacional sostiene que del 2005 al 2006 hubo un incremento de dos mil hectáreas de coca en el país. La Ley 1008 permite sólo 12 mil hectáreas.
El informe sobre el Monitoreo de Cultivos de Coca en Bolivia durante el 2006, elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, da cuenta que en el país hubo un aumento en las hectáreas cultivadas de 25.400 existentes el 2005, a 27.500 hectáreas durante el 2006, lo cual constituye un 8% de incremento. El director Ejecutivo de esta repartición de la ONU, Antonio María Costa, señala en este informe que “ha ocurrido un crecimiento dramático (19%) —de cultivos de coca— en la región del Chapare, incluyendo 2.300 hectáreas de coca en los parques nacionales del Trópico de Cochabamba. La Ley 1008 sólo permite 12 mil hectáreas de coca, aunque otro decreto permitió 3.200.
Los extranjeros influyen más en narcos locales
La Policía y la Fiscalía antidrogas tienen cada vez más elementos que conducen a señalar de una creciente presencia de extranjeros vinculados con el narcotráfico.
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico no deja de tener trabajo, pero además sus miembros deben reaccionar frente a los procedimientos nuevos que bolivianos y extranjeros activan en el territorio para traficar con cocaína.
En operativos realizados en La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y Beni, la Policía antidrogas encontró fábricas de procesamiento de cocaína con métodos colombianos, avionetas dirigidas por ciudadanos paraguayos o brasileños con cargamento boliviano o ciudadanos extranjeros que son enviados a territorio boliviano para oficiar de “mulas” y viajar hasta Europa. Este último caso se manifestó luego de que los bolivianos no pueden ir a Europa sin visa de ingreso.
Aumentó el consumo de cocaína y marihuana
Los informes acerca de consumo de drogas en la región dan cuenta de que tanto el consumo de cocaína como de marihuana se incrementaron en Bolivia.
En dos de los mapas del Informe Mundial sobre las Drogas, elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, para el año 2005, se reporta que el consumo de cocaína y de marihuana en Bolivia tuvo un “gran incremento”.
De acuerdo con el informe, en Sudamérica, tres países (Bolivia, Perú y Paraguay) son los que muestran un aumento considerable en el consumo de marihuana y se suman a los otros 17 países del resto del mundo. Según el último estudio de consumo de drogas (2004), en la población de 13 a 18 años la marihuana es la droga más consumida, seguida por los inhalantes, cocaína, pasta base y algo de consumo de éxtasis.
Se desbarata megalaboratorio de cocaína
Bolivianos y extranjeros fueron detenidos en el operativo que descubrió una fábrica que llegó a procesar 100 kilos de droga por día. Es uno de los más grandes en 20 años.
Los laboratorios de cristalización de cocaína son una muestra del incremento de la actividad del narcotráfico en Bolivia. En mayo de este año, la fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) logró desbaratar un laboratorio que se presume era uno de los más grandes en los últimos 20 años, pues por su equipamiento podía producir hasta 100 kilos de droga por día. Dos bolivianos y siete ciudadanos colombianos fueron detenidos en el operativo antidroga.
Ubicada en el chaco de Santa Cruz, la fábrica operaba por lo menos dos años con hasta 30 trabajadores y contaba con una pista de aterrizaje para aviones.