El voto fue la mayor expresión de libertad en democracia LA RECUPERACIÓN DEL VOTO
“SÍ, JURO” • Posesión del presidente Hernán Siles Zuazo el 10 de octubre de 1982. Toma el juramento Julio Garret. A la izq. aparecen Guido Vildoso y Jaime Paz.
Sin otra intención que tomar los hechos de la historia en su justa dimensión, debe aclararse que la recuperación de la democracia no comenzó el 10 de octubre de 1982 sino, por lo menos, cuatro años antes, en 1978.
Por lo tanto, son 25 años de gobiernos elegidos en democracia, pero 29 desde que se recuperó el voto, que fue en esos primeros años la mayor expresión de democracia y de libertad.
En este lapso, se han llevado a cabo nueve procesos electorales: los primeros tres con sobresaltos, rupturas y fraudes; los restantes seis de manera ininterrumpida y en un clima —político y electoral— cada vez menos violento.
Como fuere, sea 25 ó 29, ello no desluce el mérito de la primera transmisión pacífica en democracia, precisamente el 10 de octubre, día en que Hernán Siles Zuazo asumió por segunda vez la presidencia (foto).
Hasta entonces, 18 años pasaron desde que se rompió la cadena democrática con una seguidilla de gobiernos dictatoriales, que marcaron la historia con el sello del autoritarismo y la opresión.
18 años de dictadura para dar paso —hasta ahora— a otros 25 de democracia.
¿Cuándo, dónde y cómo comienza la hazaña?
Sin duda en el debilitamiento, por presiones externas e internas, del gobierno de facto de Hugo Banzer. Entre las primeras, destaca la ascensión del presidente estadounidense Jimmy Carter, una gestión que priorizó el respeto a los derechos humanos. Entre las segundas —puede decirse las determinantes—, la creciente resistencia del movimiento obrero y popular en las distintas regiones del país, pero especialmente en los campamentos mineros.
Cómo explicar la historia de la democracia sin la voz de los hombres del guardatojo y la dinamita. Cómo explicar el desenlace sin la intervención de sus esposas, inmortalizadas en la célebre huelga de cuatro mujeres mineras, entre ellas, la mítica Domitila Chungara.
La huelga, que se hizo masiva, le arrancó a Banzer la ansiada amnistía irrestricta, y a esa altura fue inevitable la convocatoria a elecciones. Así, el 9 de julio de 1978 se llevaron a cabo los primeros comicios desde 1960. Ganó con el 50 por ciento de los votos el candidato oficialista, Juan Pereda, muy por encima de Hernán Siles, que quedó segundo con el 24,5 por ciento y Víctor Paz con el 11 por ciento.
El fraude no sólo fue evidente sino escandaloso, al grado de existir menos registrados que votantes. La elección fue finalmente anulada, como lo solicitó —según recuerda el periodista Carlos Soria Galvarro— el propio Pereda Asbún, que sin pensarlo dos veces se hizo del poder, nuevamente por la vía del golpe, aunque esta vez en contra de su mentor y protector, Hugo Banzer, quien debió dejar el Palacio en medio de lágrimas.
Pereda estuvo en el gobierno por algo más de tres meses hasta el golpe de David Padilla, en noviembre de 1978. Esta nueva gestión concluyó en algo menos de un año, aunque con una consigna: elecciones. Esta vez, sin embargo, el proceso electoral —sostiene el historiador Carlos Mesa— “tendría un carácter de mayor libertad dada la neutralidad del Poder Ejecutivo”.
El resultado, como adelantando una práctica recurrente en años próximos, mostraría un empate virtual entre el primero, Hernán Siles (que obtuvo 528.696 votos), y el segundo, Víctor Paz (con 218.586 votos). Es decir, una diferencia de 1.412 votos que produjo un entuerto constitucional que no halló una salida en ninguna de las siete votaciones realizadas en el Congreso.
Ante la crisis, vino la propuesta salvadora de un diputado de ADN, que sugirió elegir interinamente al presidente del Congreso, Wálter Guevara, electo por la coalición del MNR. Así se hizo.
Aunque el objetivo primero de Guevara, en su calidad de interino, debiera haber sido allanar el camino a la institucionalidad, plasmada en un presidente electo, levantó algunas suspicacias, especialmente en el MNR y su líder Víctor Paz, sobre un supuesto prorroguismo, que al final quedó en intención —si es que alguna vez lo fue— debido al inesperado golpe de Natusch Busch y que fue apoyado por facciones del MNR.
Si los anteriores fueron gobiernos cortos, éste lo fue aún más, porque sólo duró 16 días, dando lugar a un nuevo interinato, esta vez de la primera mujer que se sienta en la silla presidencial, Lydia Gueiler.
Como advirtiendo que “la tercera sería la vencida“, Gueiler llamó a elecciones para 1980 con los siguientes resultados: Hernán Siles primero, que volvió a ganar con el 38,74 por ciento; seguido por Víctor Paz con el 20,15 por ciento; Banzer con el 16,85; y el sorpresivo cuarto lugar del líder socialista Marcelo Quiroga.
Sin embargo, a pesar de las elecciones y la concurrencia de los votantes por tercera vez a las urnas, el golpe de Estado se sentía prematuramente en el enrarecido aire de los pasillos del poder.
El 17 de julio de 1980, a sólo 18 días de las elecciones y mientras el Parlamento definía quién sería el Presidente, se produjo el golpe de Luis García Meza.
Autoritarismo llevado a extremos, corrupción y sangre inocente tiñeron la cruenta gestión que segó las vidas de decenas, entre ellos Marcelo Quiroga, asesinado durante la toma de la COB.
De su cadáver nunca más se supo.Esta vez fue la propia presión militar que, entre otros, obligó a renunciar al dictador en agosto de 1981. Le sucedió una junta militar de gobierno presidida por Waldo Bernal, Óscar Pammo y Celso Torrelio, quien finalmente se quedó solo en el mando.
Su sucesor, también designado por las Fuerzas Armadas, sería Guido Vildoso, a quien la historia elegiría para cerrar 18 años de gobiernos militares. A fines de septiembre de 1982, el gobierno llama al Congreso elegido en 1980, que el 5 de octubre elige, por mayoría absoluta, a Hernán Siles, como Presidente, y Jaime Paz, como Vicepresidente. Cinco días después, ambos inauguran una nueva era democrática que perduraría, con algunos sobresaltos, hasta hoy.
Los protagonistas
Wálter Guevara (1912-96) 54º Presidente de Bolivia En 1979 fue designado como Presidente interino en su condición de presidente del Senado. Fue una gestión corta que terminó a menos de tres meses de ingresar al Palacio, producto del golpe del entonces coronel Alberto Natusch. Salió exiliado tras el golpe de Luis García Meza en julio de 1980.
Luis Espinal (1932-1980) Sacerdote Sacerdote jesuita nacido en España y nacionalizado boliviano. Dirigió el semanario Aquí y escribió varios libros, algunos de ellos sobre cine. El 21 de marzo de 1980, durante la dictadura de García Meza, fue secuestrado a media noche, torturado y asesinado por un grupo de paramilitares.
Lydia Gueiler (1921) 56º Presidente de Bolivia Militante emenerrista desde muy joven. Cónsul, embajadora y diputada. Fue la primera mujer en ocupar la silla presidencial entre noviembre de 1979 y julio de 1980. Luego del golpe de García Meza, que la derrocó, fue exiliada. Retornó en 1989 para unirse al MIR. Actualmente radica en La Paz.
Juan Lechín (1912-2001), Líder del movimiento obrero Durante más de 40 años fue el máximo líder del movimiento sindical de la Central Obrera Boliviana. Pactó la cogestión con el gobierno de Hernán Siles. Lideró la lucha contra el Decreto 21060 y en 1987 se retiró de la actividad pública. Sus detractores aún lo acusan de traicionar a los trabajadores.
Salir con vida del asalto a la COB y contarlo
Carlos Soria Galvarro Un relato, un testimonio del periodista, del exiliado. Carlos Soria Galvarro fue testigo presencial del asalto a la COB el 17 de julio de 1980. Escuchó la ráfaga que segó la vida a Marcelo Quiroga. Vio escapar a Óscar Eid hacia un edificio contiguo. Sintió en carne propia el maltrato propinado por sus captores. Soria Galvarro es uno de tantos que resistió la dictadura y moldeó la democracia.
“Estaba en la COB junto a mi compañera de radio Continental, Silvia Ávila, quien se salvó de ser detenida porque fue a buscar un teléfono para mandar el reporte... Lechín, que presidía la reunión, se resistía a creer que el golpe se avecinaba. No lo creyó hasta que se enteró que la sede de la COB en Santa Cruz fue tomada... Entonces se decidió declarar la huelga y el bloqueo general de caminos... Simón Reyes nos advirtió que estábamos en peligro y que debíamos dejar el lugar, pero llegó el canal 7 y tuvimos que quedarnos... No se terminó de leer el segundo párrafo del comunicado cuando se oyeron las primeras ráfagas... Luego los paramilitares irrumpieron...“
Entrevista A: ÉDGAR RAMÍREZ
“La democracia que aspiramos está por venir” Una visión diferente de la recuperación de la democracia, la de Édgar Ramírez, el recordado líder minero.
Visto con otros ojos, de quienes pelearon en las trincheras contra las dictaduras, la recuperación de la democracia es sólo parte de un objetivo mayor: el bienestar del pueblo y la justicia para los trabajadores. Quizás por ello, 25 años después, los resultados no son del todo los esperados. Ésta es la percepción de uno de los dirigentes históricos del movimiento minero y de la Central Obrera Boliviana (COB), Édgar “Huracán“ Ramírez.
¿Quiénes son, según usted, los protagonistas de la recuperación de la democracia? Del movimiento sindical son ocho los actores: siete de la federación de mineros y uno de la COB, don Genero Flores. Entre los primeros, están Óscar Salas, José Montesinos, Hugo Orozco, Artemio Camargo y David García... A ellos se suman más tarde Mario Cortez, Justo Pérez, Octavio Carvajal, Edgardo Vásquez y Luis López.
“Héroes anónimos“, como usted mismo los llamó alguna vez... Todas las luchas por la libertad y el bienestar de los trabajadores siempre han sido difíciles... Recuerdo a Julio Cossío, que fue atado y arrastrado a la parte delantera de un auto por el cuartel de Uncía. Lo dejaron muerto y, para ocultarlo, lo disfrazaron de aparapita...
¿Y no son actores los líderes políticos? Hoy todos se llenan la boca con la palabra ´democracia´, cuando muy bien saben que es una democracia que sólo beneficia a los de arriba, pero no a los que estamos abajo.
¿Cree que el 82 se hizo un pacto entre la derecha y la izquierda? Izquierda y derecha se pusieron de acuerdo en la elección de Hernán Siles. Recuerdo un programa en radio Fides que se llamaba ´Desafíos de la Democracia´, cuando todavía gobernaba García Meza. En él participamos Óscar Salas, mi persona, Alberto Alandia y Mario Mercado. Hablamos de la necesidad de democracia y otros temas. Al salir, Mario Mercado nos dice: ´Tenemos que hacer causa común por la democracia, de nosotros depende que el próximo gobierno pueda ser una combinación ideal de trabajadores y empleadores´.
¿Qué le respondieron? No estábamos de acuerdo. No había necesidad de hacer ninguna transacción con la derecha. Ellos se apoyaron en la correlación de fuerzas del Parlamento, yo pedía apoyarnos en la correlación de fuerzas de las calles.
¿Hoy piensa lo mismo? Veo como positivo que la democracia adquiera otros rumbos, que las propias masas digan lo que quieren; hablo de una democracia de masas... La democracia que aspiramos está por venir.
¿Y es posible en las actuales circunstancias? Si el pueblo se alzó, luchó y derrocó a las dictaduras, desde luego que es posible.
Su perfil • Édgar Ramírez, apodado “Huracán“, fue durante varios años dirigente del sector y secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB) por 11 meses.
Los hechos
Presionado, Banzer llama a elecciones en 1978 Pese a que en las elecciones presidenciales de 1978 se devolvió al pueblo la posibilidad de elegir, fue uno de los procesos electorales más turbios de la historia. Las irregularidades llegaron al grado de existir más votantes que inscritos. El fraude fue auspiciado, entre otros, por la corriente oficialista del saliente Hugo Banzer en favor de su candidato Juan Pereda y contra la UDP.
El primer centenario del enclaustramiento marítimo El 14 de febrero se recordaron los 100 años de la invasión chilena a Antofagasta y posterior enclaustramiento marítimo. Ese día, que coincidió con el corto periodo de David Padilla (noviembre de 1978 a agosto de 1979) el país paralizó sus actividades durante cinco minutos. A la simbólica medida acompañaron sirenas y campanas de los templos en los nueve departamentos.
Se crea la confederación de campesinos de Bolivia 1979 es el año que marca la creación oficial de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), bajo el liderazgo de Genero Flores. La ya mítica organización reivindicó las luchas indígenas pasadas y fue protagonista de las movilizaciones campesinas de inicios de siglo, para entonces encabezada por Felipe Quispe, el “Mallku“.