El cuoteo político afectó la institucionalidad de Bolivia REFORMAS CONSTITUCIONALES
AGOSTO 2007 • Diputados del oficialismo y la oposición se trenzan a golpes durante la aprobación del juicio contra cuatro miembros del Tribunal Constitucional.
La democracia estuvo acompañada por una construcción institucional. El cuoteo político en las instituciones terminó afectando el sistema político. Hoy existen acefalías en varias instituciones.
Recuperada la democracia, había que poner la casa en orden, y la mejor forma de hacerlo era consolidando las pocas instituciones que habían soportado de pie la dictadura y construyendo algunas otras. Fue una tarea complicada que finalmente se hizo, a pesar de los tropiezos y los obstáculos.
Entre éstos, el haber dejado sólo en manos de los partidos y por ende las coaliciones la administración de estos procesos de institucionalización. El resultado estaba previsto: el cuoteo, en la mayoría de los casos, pudo más que la necesidad de contar con instituciones idóneas y transparentes.
Todo ello generó una natural desconfianza en la ciudadanía, que con el tiempo derivó en el descrédito de algunas entidades y ahondó la crisis partidaria.
Desde luego, no todo anduvo por mal camino. Quizás el mejor ejemplo en materia de reformas fue y es la Corte Nacional Electoral, que luego de una fuerte crisis en 1989, producto de las denuncias de fraude electoral en el que estuvo implicada la infame “banda de los cuatro”, se encaminó un acuerdo político, mediado por la Iglesia Católica, para crear una institución electoral creíble. Huáscar Cajías, Alcira Espinoza, Alfredo Bocángel, Iván Guzmán de Rojas y Jorge Lazarte fueron los elegidos.
Guzmán de Rojas recuerda que a pesar del acuerdo los partidos de turno presionaban desde el ámbito presupuestario.
“La designación de sus miembros (CNE) reflejó un sentido de construcción institucional muy positivo”, menciona, por su lado, el líder del Movimiento Bolivia Libre (MBL) Antonio Araníbar, quien no oculta que una de las “inconductas” recurrentes fue el cuoteo político.
“Las sombras (en la democracia) se daban por las inconductas de los partidos; que iban por encima del sentido de las instituciones y la división de poderes. Hubo el cuoteo famoso en el pasado y sería muy malo que se repita en el presente”, dice.
Los juicios —o intentos de juicios— contra los magistrados de la Corte también sentaron un precedente. Sucedió en los gobiernos de Jaime Paz, Gonzalo Sánchez de Lozada (1994) y actualmente con Evo Morales.
En la mayoría de los casos, los juicios son adelantadamente calificados de políticos, en especial por los acusados.
A pesar de estos remezones, la historia y las instituciones también. Una prueba de ello es que en el país hasta el 2004 se aprobaron hasta 19 textos constitucionales, de los cuales emergieron nuevas y remozadas instituciones, como el propio Tribunal Constitucional o el Consejo de la Judicatura.
El Defensor del Pueblo fue otra de las instituciones de reciente creación. Su primera titular fue la periodista Ana María Romero de Campero, quien recuerda que el proceso de elección de su sucesor “estuvo marcado por el interés del oficialismo de cuotearse la entidad”.
La ex Defensora también revela que, al inicio de su gestión, hubo sugerencias políticas para designar a determinadas personas en cargos importantes de esta institución.
Por otro lado, en diciembre del 2005 se intentó, sin éxito, designar a algunos superintendentes, pero susceptibilidades por el cuoteo frenaron la empresa. El Servicio de Caminos, hoy ABC, además de Impuestos Internos tampoco tienen titulares.
En la historia reciente, el presidente Evo Morales acusó a los miembros de la Corte Suprema de Justicia de ser “producto del cuoteo de los partidos”. Similar calificación dio a los miembros del Tribunal Constitucional. Actualmente, esta institución atraviesa por una de sus peores crisis, luego que Morales decidiera iniciar un juicio por supuesto prevaricato en un fallo que suspendía de sus funciones a cuatro supremos interinos.
Al final —dice Araníbar—, pese a las “inconductas políticas”, existen avances en la consolidación de la democracia y la institucionalidad. “Se ha desarrollado una cultura política democrática que tiene como elemento sustancial la construcción de instituciones”.
También considera que este tipo de actitudes fueron castigadas por la población con un voto que terminó con el sistema político tradicional. “Se enterró el sistema político anterior en las urnas (2005)”, afirma Araníbar.
La pregunta es ¿se ha aprendido la lección?
No olvidemos que en la última elección de cuatro supremos, algunas fuerzas de la oposición denunciaron un cuoteo político del MAS y Podemos.
Otro hecho destacado es la búsqueda de la institucionalidad y democratización interna de las organizaciones políticas. La Ley de Partidos Políticos, precisamente, norma una mayor participación de los militantes.
Tras este ejemplo hay otros tantos que han contribuido, aunque aisladamente, a poner uno a uno los ladrillos de la institucionalidad en el país.
El trabajo requiere de la llamada voluntad política de los líderes y tomadores de decisiones, pero también del aporte de cada boliviana y boliviano.
Los protagonistas
Ana María Romero ex Defensora del Pueblo La entonces Defensora del Pueblo solicitó al Gobierno y a los partidos políticos el cincuenta por ciento de presencia femenina en el Congreso. “Me parece que es lo equitativo y justo”, aseguró en esa oportunidad. La legislación vigente reconoce el 30 por ciento de dicha representación.
Luis Vásquez Villamor Constitucionalista y político El constitucionalista y legislador fue un actor central en el impulso a las reformas en materia judicial en Bolivia. Trabajó en la concepción del Tribunal Constitucional, el Consejo de la Judicatura y el Defensor del Pueblo. También promovió la modificación del Código Penal incluyendo la oralidad del juicio.
Luis Ossio Sanjinés Ex vicepresidente Militante de la Democracia Cristiana y acompañante de fórmula de Hugo Banzer (ADN) en las elecciones presidenciales de 1989. Fue nombrado vicepresidente de Jaime Paz Zamora (MIR). Aportó al fortalecimiento de la institucionalidad boliviana y la transparencia en la función pública.
Carlos Mesa Gisbert 63º Presidente de Bolivia En la gestión del ex mandatario, caracterizada por presiones sociales y cívicas, se aprobó las reformas a la Constitución Política del Estado. Reformas que viabilizaron la convocatoria a la Asamblea Constituyente y al referéndum autonómico, donde ganó el “sí” en cuatro regiones.
JUICIOS
La batalla es por el Tribunal Constitucional
La gestión del presidente Evo Morales impulsó un juicio de responsabilidades contra cuatro miembros del Tribunal Constitucional, a quienes acusó de prevaricato, al intervenir irregularmente en el fallo que cesó de sus funciones a otros cuatro supremos interinos nombrados por el Ejecutivo.
El juicio de responsabilidades generó una crisis institucional y un conflicto interno dentro del Congreso Nacional. Mientras en la Cámara de Diputados —con mayoría masista— se aprobó, violencia de por medio, la imputación contra los tribunos; en el Senado —que es controlado por la oposición— se lo archivó.
Según la Ley de Juicio de Responsabilidades, Diputados hace de fiscal y el Senado de juez de última instancia. Los cuatro tribunos enfrentan, además, otros tres procesos por el mismo delito del cual los acusa el gobierno: prevaricato.
El juicio impulsado por el gobierno también generó un conflicto de poderes, ya que la Corte de Distrito de La Paz falló en contra de la decisión del Senado Nacional. El desenlace parece impredecible.
Entrevista A: ANTONIO ARANÍBAR
“Hubo un gran avance en la institucionalidad”
Entre las nuevas instituciones destacan el Tribunal, el Consejo de la Judicatura y el Defensor del Pueblo.
La institucionalidad fue producto de la recuperación y fortalecimiento de la democracia. Sin embargo, se registraron “inconductas” —dice el ex candidato a la presidencia Antonio Araníbar— de los partidos políticos que causaron susceptibilidades que la población no olvidó al momento de elegir en los comicios del 2005.
¿Cuál fue el proceso de constitución institucional en Bolivia? La recuperación de la democracia en Bolivia y el posterior desempeño de todos los gobiernos democráticos —comenzando por Hernán Siles en 1982 hasta el presente gobierno— han desarrollado una cultura política democrática que tiene como elemento sustancial la construcción de instituciones.
¿Cuáles fueron los actores? Los bolivianos tuvimos, tanto desde el pueblo como desde sus sectores dirigenciales y políticos, la capacidad de ir construyendo una cultura política democrática y una visión institucional. No quiero decir con esto que este tiempo de democracia haya sido un dechado de virtudes en materia institucional, puesto que son también numerosas las deficiencias.
Al respecto, 25 años después, ¿cuáles son las sombras en materia institucional? Sombras hay muchas y tienen que ver, sobre todo, con la inconducta de los actores políticos, que fue cobrada por el pueblo boliviano cuando sepultó al sistema político tradicional durante las últimas elecciones de diciembre del 2005 (donde Evo Morales ganó con el 54 por ciento de los votos)...
Sombras hubo en los 24 años anteriores y fueron —como dije— claramente denunciadas y cobradas por el pueblo boliviano en las urnas...
¿Y cuál es su visión sobre la realidad postelecciones 2005? Lamentablemente, porque las cosas no se dan en blanco y negro, también en este nuevo tiempo, caracterizado por la participación masiva de sectores indígenas en el gobierno, se presentan sombras que tienen que ver con deficiencias en la gestión estatal, pero, sobre todo, con el entrampamiento de la Asamblea Constituyente.
¿Pero, al final del día, sí hubo avances en el fortalecimiento institucional? Hubo un gran avance sustantivo en la institucionalidad boliviana. Es algo que los bolivianos no debemos desconocer y debiera contribuir a elevar nuestra autoestima y darnos cuenta de que, a pesar de todas las limitaciones, a pesar de las dificultades que se está viviendo en el presente y las que hemos vivido en el pasado, el país avanza en el plano institucional y el país construye una cultura política democrática que, a mi juicio, es la única garantía de un futuro mejor para todas y todos los bolivianos.
Su perfil • Antonio AranÍbar nació en Cochabamba. Fue fundador del MIR y el MBL, diputado y Canciller. Trabajó como Director de Relaciones Exteriores de la CAN.
Los hechos
La privatización de las refinerías bolivianas En la gestión del ex presidente Hugo Banzer se privatizaron las refinerías Guillermo Elder (Santa Cruz) y Gualberto Villarroel (Cochabamba). La transnacional brasileña Petrobras tomó el control de estas empresas que estaban en manos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Durante su gestión, Evo Morales las “recuperaría” a cambio de 112 millones de dólares.
Un cáncer afecta a Banzer y renuncia desde EEUU Aquejado por un cáncer en el pulmón, el 28 de julio de 2001 Hugo Banzer renunció al mando de la nación desde EEUU. Se hizo cargo de la presidencia su vicepresidente Jorge Quiroga. El mal terminaría con la vida del general el 5 de mayo de 2002, en la ciudad de Santa Cruz. Antes de llegar al país estuvo sometido a intensos tratamientos que lo deterioraron físicamente.
La institucionalización en instituciones del Estado La institucionalización de algunas entidades del Estado fue parte de las tareas encaradas el 2001. Con el soporte de la Ley de Reactivación Económica se da inicio a la institucionalización de Impuestos Internos y del Servicio Nacional de Caminos, una de las instituciones que administra gran parte del presupuesto general para la vertebración caminera de los nueve departamentos.