El ex ministro de Desarrollo Económico y proyectista del Bolivida (beneficio que intentó reemplazar al Bonosol), Jorge Torres, dijo que era incoherente mantener el Bonosol con las políticas de cambio que impulsa el presidente Evo Morales, y aseguró que el Estado subirá su gasto por la nueva renta a $us 200 millones al año, siendo que actualmente se paga alrededor de $us 120 millones, según fuentes oficiales.
Un cálculo aproximado de beneficiarios mayores de 60 años para el 2008, señaló, oscila en unas 250 mil personas, que en promedio recibirían Bs 2.400 al año, lo que demandaría una inversión de alrededor de $us 200 millones anuales, porque se amplía el número de beneficiarios y se aumenta el monto que percibirá cada uno.
El pago del Bonosol a los mayores de 65 años es de Bs 1.800. Ayer, Morales anunció que reducirá la edad a 60 años y que se pagará Bs 200 mes a los no rentistas y Bs 100 a los rentistas.
Advirtió que en el proyecto de ley anunciado por el presidente Morales y que será enviado al Congreso este lunes, no se dijo nada sobre el futuro del Fondo de Capitalización Colectiva (FCC) y el destino de sus utilidades.
Según la ex autoridad, “es correcto avanzar a un nuevo producto y que responda a los cambios que se han dado en el país” con el Gobierno. Pero advirtió que la actual gestión gubernamental “debe tener cuidado en el cálculo del monto del beneficio y el número de beneficiarios y que su sustento responda a una ingeniería financiera y no política, como en el pasado”.
El ex ministro recordó que el Bonosol, vigente desde 1997, “nunca fue una medida sostenible y siempre respondió a una ingeniería política y no financiera”.