Los avances en el consejo político Se han producido ya dos acuerdos importantes, aunque en el segundo caso tendrán que hacerse esfuerzos adicionales para alcanzar la unanimidad, cuando se trata de deponer intransigencias en aras del espíritu de conciliación que aparentemente existe.
El logro de acuerdos tiene que ser reconocido en toda circunstancia, incluso los que puedan estar más allá de los formalismos, porque son los que resuelven los conflictos. Con mayor razón si se hace conciencia de que, en el caso de la Asamblea Constituyente, no existían las condiciones necesarias para que pueda seguir deliberando en la ciudad de Sucre.
En tanto, el tiempo apremia para no frustrar un anhelo nacional, como es el de contar con una nueva Constitución, que consolide acuerdos ya concertados, entre ellos nada menos que por un Referéndum, como es el caso de las autonomías departamentales. Es cierto que en forma inicial hubo pérdida de tiempo de manera irracional, pero nunca es tarde para enmendar errores y reencauzar lo que se hizo mal.
Esto es lo que se está haciendo en La Paz, con el funcionamiento de un Consejo Político de la Asamblea, bajo la conducción del vicepresidente Álvaro García Linera, con el propósito de motorizar y, a título de moderador, crear un ambiente más propicio para el diálogo y la concertación.
Se han producido ya dos acuerdos importantes, aunque en el segundo caso tendrán que hacerse todavía algunos esfuerzos adicionales para alcanzar la unanimidad, que es lo ideal, cuando se trata de deponer intransigencias en aras del espíritu de conciliación que aparentemente existe en el Consejo Político.
El primero de ellos es el referido al Sistema Económico, mediante el cual se reconoce la economía plural, compuesta por tres formas de organización: Una economía estatal, una economía comunitaria y una economía privada. Este último punto es el de mayor significación, porque garantiza la propiedad privada en el marco conceptual y filosófico de la actual Constitución, empezando por el respeto a la iniciativa privada, continuando con la seguridad jurídica y terminando en el respeto del derecho a la sucesión hereditaria.
El segundo concierne a las autonomías y la descentralización. Sin embargo, quedó en claro que, de momento, es sólo un pre-acuerdo, para lo que se han establecido cuatro niveles autonómicos, que son el departamental, el regional o provincial, el indígena originario campesino y el municipal. Lo que faltaría es el tratamiento de las competencias.
Empero, fuera del ámbito del Consejo Político de la Asamblea, han surgido discrepancias muy fuertes en torno a las autonomías regionales o provinciales. Los departamentos donde ganó la autonomía, los indígenas y los municipios no están de acuerdo con las autonomías regionales, por la confusión e incluso los fraccionamientos territoriales que pueden crear.
El rechazo emergió en los cuatro departamentos donde ganó el Sí en el referéndum, por lo que en esta semana se efectuaría una reunión de la Junta Autonómica. A su vez, los sectores indígenas y municipales anunciaron reuniones de emergencia y no descartaron con tomar medidas de presión.
Otro de los avances es la conformación de tres subcomisiones, para que trabajen sobre el tema de las atribuciones para los cuatro modelos autonómicos, sobre la Capitalidad Plena que pide Sucre y sobre la Visión de País. La mayor incógnita que queda es debatir la propuesta del partido gobernante (MAS) para la reelección presidencial indefinida.