El Alto desperdicia el agua Las conexiones clandestinas, mal uso del servicio y las fugas en las redes son las causas. En la ciudad de La Paz, la pérdida llega al 19,2 por ciento. EPSAS hará campaña de concienciación.
Según Epsas, la urbe alteña mal utiliza el 40% del agua, mientras que La Paz desperdicia el 20% del líquido.
La ciudad de El Alto pierde cada día un 40 por ciento del total del agua potable que se procesa en la represa Tuni; en cambio en la urbe paceña el desperdicio del líquido que es purificado en Condoriri, llega al 19 por ciento.
El gerente general de la Empresa Pública Social del Agua y Saneamiento (EPSAS), Víctor Hugo Rico, informó que por diversos motivos ambas ciudades están perdiendo significativos porcentajes del agua que bajan desde las cordilleras.
“Se pierde el agua potable por las conexiones clandestinas, por las fugas que se dan, sea por el mal uso o cañerías perforadas que no son notificadas, además de otras que no se logran determinar por estar en el subsuelo”, manifestó la autoridad.
Explicó que en las conexiones clandestinas, el trabajo es deficiente, porque no cuenta con el apoyo técnico. En cuanto al mal uso, aseveró que mucha gente lava sus aceras, autos y deja pasar el líquido varios minutos antes de bañarse o al lavarse los dientes. Sobre las filtraciones, indicó que en las casas permiten que el grifo no esté bien cerrado, haciendo que el agua salga gota a gota.
Ante esta situación y tomando en cuenta el riesgo inminente de que el abastecimiento se vea afectado en un futuro cercano, la empresa EPSAS planificó una campaña específica para contrarrestar un posible racionamiento.
“Se debe llevar adelante el proyecto del sistema de Chuquiaguillo, que proveerá de agua potable a las laderas este y oeste de La Paz con un ahorro de aguas del Tuni Condoriri, que provee a la ciudad de El Alto, y compensar la deficiencia que se pueda dar en los próximos años”.
Otra medida para evitar posible desabastecimiento de agua es ampliar las reservas de acopio o almacenamiento que tiene EPSAS, mediante las represas de Hampaturi Alto y Choqueyapu.
“También tenemos que ver las posibilidades de una explotación, a futuro, de aguas subterráneas. En El Alto hay corrientes subterráneas, pero antes de seguir un proceso intensivo de explotación se debe analizar su balance hídrico para realizar una explotación racional; sin estudios es irresponsable aumentar la explotación”, sostuvo Rico.
El Proyecto Regional Andino de Adaptación al Cambio Climático advirtió que los gases de efecto invernadero provocarán que el nevado Tuni Condoriri disminuya su manto blanco entre el 2025 y el 2045, cuyas consecuencias del proceso podrían experimentarse el 2009, afectándose la provisión de agua en El Alto y algunos sectores de La Paz.
Ante esto, la empresa pública de agua lanzará hasta fin de mes una campaña de concienciación a la población sobre el uso y cuidado del agua y acerca del peligro que pesa el desperdicio del líquido en el corto tiempo. La tarea se realizará por los medios de comunicación.
Rico aseguró que también se debe planificar una estrategia adecuada en las fuentes mismas de agua, para paliar una disminución del vital elemento. “Será necesario el incremento de reservorios de agua en pequeña escala, que al final contribuirán al ciclo hidrológico que se debe mantener en el área de las fuentes para reponer el agua”, indicó.
La autoridad aclaró que para los efectos del cambio climático ya se están manifestando fuentes de financiamiento, incluso dinero no reembolsable.
Otra medida que la empresa está ejecutando es la búsqueda de alianzas estratégicas con los pobladores de las comunidades cercanas a las represas. “Estamos hablando con las comunidades para que trabajemos de forma conjunta en la búsqueda de intereses comunes para la preservación del agua”.