EEUU cree que el plan nuclear de Irán provocará la guerra Bush pide que la cooperación internacional impida que el régimen de Teherán desarrolle el conocimiento para fabricar un arma. Esta semana hubo reuniones entre Vladimir Putin y el líder iraní sobre el tema.
Bush en Washington • El Presidente de EEUU espera que Rusia se sume a su campaña contra el plan del líder iraní.
El presidente estadounidense, George W. Bush, en desacuerdo con su colega ruso, Vladimir Putin, se mostró ayer convencido de la ambición de Irán de conseguir un arma nuclear, una perspectiva que a su juicio sería sinónimo de una potencial Tercera Guerra Mundial.
En un periodo de relaciones tirantes por múltiples discrepancias entre Estados Unidos y Rusia, Bush dijo: “Si ustedes están interesados en evitar una Tercera Guerra Mundial, me parece que ustedes deben estar interesados en impedirles (a los iraníes) que tengan el conocimiento necesario para fabricar un arma nuclear”.
“Tenemos un líder en Irán que ha anunciado que desea destruir Israel”, recordó.
Al mismo tiempo, el negociador para el tema nuclear iraní, Ali Larijani, anunciaba que hubo una propuesta del presidente Putin en su visita a Teherán, de la cual no dio detalles, para destrabar las negociaciones sobre el programa atómico de Teherán.
Larijani indicó que se reunirá nuevamente el martes próximo en Roma con el jefe de la política exterior de la Unión Europea, Javier Solana, para buscar salir del estancamiento.
Estados Unidos podría ponerle un freno al proyecto de un escudo antimisiles en Europa si Irán suspende su programa de enriquecimiento de uranio, declaró un alto funcionario del Departamento de Estado norteamericano en Bruselas.
La semana pasada, Putin dijo tras conversar en Moscú con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, que Rusia no tiene información de que Irán desee fabricar una bomba nuclear.
Bush recordó que Putin señaló en septiembre que “reconoce que no está en el interés del mundo que Irán tenga la capacidad de fabricar un arma nuclear”. Pero dijo que confía en el apoyo de Moscú a los esfuerzos de su país para forzar a Irán a renunciar a sus actividades nucleares más sensibles, y si persiste una actitud desafiante de Teherán, imponerle a la nación islámica nuevas sanciones internacionales.
Irán, bestia negra del gobierno de Bush, adelanta un programa de enriquecimiento de uranio que busca, según afirma, producir combustible para sus futuras centrales nucleares. Pero para Bush es falso: “Creo que quieren tener la capacidad para fabricar un arma nuclear”, señaló.
El Presidente estadounidense reafirmó su voluntad de mantener con Rusia una diplomacia basada en las relaciones personales y francas para “decir lo que pienso sin temor a romper las relaciones”. Washington, AFP