La comida criolla reina en el Palacio La dieta del Presidente de la República no incluye enlatados. La torta de coca se halla entre sus bocados preferidos. Para calmar la sed, ahí están los jugos de productos hervidos. Los invitados del Palacio reciben lo mismo.
INTENSO TRABAJO • El cocinero Valeriano Calle posa en el hall del Palacio gubernamental antes de dirigirse a la cocina, de donde se ha erradicado mariscos, lasaña o los filet mignon.
Hace 22 meses, los aromas de la cocina presidencial empezaron a cambiar. Los mariscos, las pastas italianas y las salsas que solían prepararse con regularidad fueron reemplazados por platillos exclusivamente criollos, esos que son los preferidos del presidente Evo Morales: laguas y picantes. Y hay fruta, mucha fruta.
Aunque sus antecesores también compartían el afecto por los sabores nacionales, las lasañas, spaguetis o los filet mignon formaban parte del menú presidencial. Ahora desaparecieron.
Hay tres cocineros para la Presidencia y ellos se turnan para atender el menú del Jefe de Estado, elaborado con productos naturales, según cuenta Victoriano Calle, uno de los tres expertos que desde hace 15 años prepara los alimentos para los distintos presidentes de Bolivia.
Con un toco y una filipina entallando su robusto cuerpo, Calle se presentó en la sala de prensa del Palacio para relatar a La Razón algunas características de la dieta de Morales. “Antes era diferente, ahora todo es criollo, se come todo lo que es nacional”.
Para comparar, recordó que al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada le gustaban mucho la trucha con salsa roquefort, los mariscos y las salsas barbacoa y de la India, mientras que el platillo preferido de Carlos Mesa era el lechón. También gustaba comer cerdo en otras variedades, con diferentes salsas internaciones y medallones de lomo con salsa de champiñones. Eduardo Rodríguez Veltzé prefería las pastas italianas, como la lasaña, los ravioles y los canelones.
Ahora, el régimen que estableció Morales se aplica incluso cuando hay invitados internacionales. “Se les da como se come aquí, claro que sin mucha grasa y sin mucha fritura”, acotó el chef.
Aunque los mitos sobre la dieta de Morales son muchos (se dice que consume maca y otros energizantes naturales), según Calle, el único secreto para mantener su energía es comer fruta, laguas de maíz y alimentos naturales, “nada de enlatados”.
Las preferencias culinarias del presidente Evo Morales
Desayuno • Generalmente, el Jefe de Estado desayuna un jugo de frutas, puede ser de papaya, naranja o un licuado de ambos.
Los días en que hay reunión de gabinete (casi siempre miércoles) se prepara api o tojorí para todos sus colaboradores. Otras veces se hace un desayuno completo con huevos revueltos o pasados, acompañados de una taza de café con leche o simplemente café. Todo depende del tiempo que tenga el Presidente.
Merienda • Como un hombre que vivió mucho tiempo en Cochabamba, el Mandatario acostumbra comer alguna merienda a media mañana. La diferencia está en que, en lugar de una salteña o algo así, Evo Morales pide frutas naturales de la temporada. Suelen ser manzanas, pacay, uvas o naranjas. Por norma, todos los productos para la alimentación del Presidente se adquieren diariamente, es decir que jamás come algo guardado.
Almuerzo • Es donde los cocineros ponen todo su esmero. El Primer Mandatario acostumbra comer laguas de choclo, jank\'akipa, chairo o sopa de quinua. El plato fuerte suele ser una sajta de pollo, ají de lengua, asados o pescado. El postre casi siempre es una fruta natural. Acompaña sus alimentos con refrescos naturales, que generalmente son de orejón, cebada o linaza.
Té • A media tarde, el Presidente toma una taza de té con masitas: cuñapés, queques, torta de coca. En este último caso, los cocineros tuvieron que aprender a prepararla a pedido expreso del Presidente. Ahora, la torta o queque de coca se convirtió en uno de los pasteles más elaborados en el Palacio de Gobierno. Incluso se lo prepara para invitar a las autoridades, amigos u otras personas que llegan a visitar al Jefe de Estado.
Cena • Esta es la comida más irregular del presidente Evo Morales, pues muchas veces no cena. Cuando lo hace, los cocineros preparan alimentos livianos, por ejemplo una sopa de sémola con un segundo muy liviano, como un revuelto de carne. Generalmente, la cena se la prepara en la residencia presidencial, para cuando llegue el Primer Mandatario de la nación.