Juan Antín es un joven director de animación argentino. Realizador del multipremiado largometraje Mercano, el Marciano, referente del cine latinoamericano de animación actual, llegará a La Paz el miércoles.
La visita de Antín se produce en el marco del Festival Animateur y las celebraciones del Día Internacional de la Animación.
Mercano, el Marciano comenzó como una serie de cortometrajes que se emitieron como rejillas de una señal de cable en 1999. El 2001 se decidió hacer el largometraje que obtuvo diversos premios, como la mención en el Festival de Annecy (algo así como el Cannes de la animación).
La historia que transcurre en Buenos Aires se proyectará el sábado 27 de octubre en el cine municipal 6 de Agosto.
¿Ser animador fue algo muy meditado o total vocación?
Fui criado en una familia de cine; mi padre es director y ha realizado más de 10 largometrajes; mi madre es escenógrafa y vestuarista, y le ha acompañado en sus películas, por lo que durante mi infancia me la pasé en sus filmaciones. Durante mi adolescencia leí tanta ciencia ficción que quise ser un científico loco, por lo que al terminar el colegio fui a la universidad a estudiar Ciencias Físicas. Luego de varios años me di cuenta que no era eso lo que quería. Comencé a dibujar, a animar, a estudiar música y me entusiasmé. Así fue como decidí juntar todo y no paré.
¿Qué obra te da más orgullo? No sabría decir; Mercano me ha dado satisfacciones pero Los Dioses de Lata, el nuevo film, es mi creación más importante. Trata de la conquista de América desde la perspectiva indígena. Es una comedia ácida sobre la historia que no nos contaron y creo que será muy controversial.
¿Qué influencia en tu estilo?
El estilo de todo artista se va formado con referentes, aunque sea de manera inconsciente. Creo que en mi caso la influencia no viene directamente de la animación sino de la música, el cine, la literatura, el cómic, las ciencias, etc. En animación, para nombrar un par de referentes, me gusta mucho la de Europa del este.
¿Qué diferencias hay entre Mercano y Dioses de lata?
En cada proyecto me gusta experimentar. Mercano y Dioses se diferencian por su técnica. Una es dibujo animado y 3D; la otra es stop motion y recortes. La manera de encararlo también fue diferente. Mercano surgió luego de hacer una serie para la televisión. Dioses, en cambio, nace directamente de una idea que, sin nada previo, fui desarrollando y madurando con los años.
¿Qué aconsejas a quienes empiezan con la animación?
Que sepan que todo lo que se imagina es posible. Pero que hay que tener mucha paciencia y perseverancia para concretarlo.
¿Cómo ves el panorama de este arte en Latinoamérica?
Creo que la animación, como el cine, tiene un gran auge en Latinoamérica. Hay muchas razones, pero creo que la democratización de la tecnología tiene un papel fundamental. Ahora, todos pueden filmar desde sus casas o incluso hacer una película desde su celular. Lo genial de la animación es que el camino de la experimentación es muy vasto. festivalanimateur.net