Incumplimiento con los hijos Corresponde cuestionar a los jóvenes de hoy por la irresponsabilidad que están demostrando al casarse o tener conviviente y no tener una paternidad responsable que se traduce en tener hijos para después no poderlos sostener y menos educar.
Una de las mayores aspiraciones de los seres humanos —hombres y mujeres— es tener hijos, tanto por las alegrías que deparan, en especial cuando todavía son niños, como porque en sociedades como la nuestra se considera que es una de las formas de realizarse en la vida.
En cambio, desde hace unos buenos años, en los países desarrollados se dejó de tener tales motivaciones, en unos casos como secuela de las guerras y en otros para disfrutar más de la existencia personal e individual, antes que familiar.
El caso de Bolivia puede ser paradigmático. La tasa de población es del 2,7%, de manera que puede decirse que guarda un equilibrio razonable con las posibilidades reales de la vida en el país. Sin embargo, no siempre hay la sensibilidad y responsabilidad suficientes para cumplir con la asistencia familiar. Esta anomalía ocurre con más frecuencia en los hogares disueltos. Casi invariablemente, los hijos quedan con la madre, porque tienen mayor aptitud natural para criarlos. El que está fallando es el padre, como proveedor.
El informe de la semana de La Razón dio cuenta de que los procesos por pensiones para los hijos suman al año más de 16 mil casos, solamente en las ciudades de La Paz y El Alto. Sucede que los padres no cumplen con los deberes que contraen con la familia que han participado en crear, lo cual determina que sus hijos pasen a formar parte del conglomerado de pobres. Por esta razón hay tantos juicios.
La pobreza se traduce en carencias de alimentación, de vestimenta, de educación y de recreación. De ahí que se ve que niños, que ni siquiera tienen los 10 años cumplidos, están ya trabajando o, peor aún, formando gavillas de menores que se envilecen con la delincuencia e incluso con la drogadicción.
María Eugenia Vásquez, titular del Juzgado 3º de Familia de El Alto, expuso que "la asistencia familiar es una de las tipologías con mayor carga procesal, junto con las de violencia familiar". Por su parte, María Luisa Quiroz, titular del Juzgado 2º de Instrucción de Familia de La Paz y suplente legal del Juzgado 1º, destacó que la asistencia familiar es un derecho irrenunciable de los hijos y que "los principales proveedores tienen que ser los padres".
Cada uno de los juzgados a su cargo recibe, a diario, entre 8 y 10 demandas de pensiones, lo que representa cerca de 50 demandas diarias en los 5 juzgados de familia que hay en La Paz.
A su vez, Marco Antonio Gira, responsable de las Defensorías de La Paz, reveló que, por lo general, los padres se niegan a brindar una pensión a sus hijos. "Hay padres —añadió— que, si se comprometen a pagar pensiones, quieren entregar Bs 50 al mes y eso no alcanza ni a Bs 1,50 para gastar por día".
Aparte del drama que significan estos datos, corresponde cuestionar a los jóvenes de hoy por la irresponsabilidad que están demostrando, al casarse o tener conviviente y no tener una paternidad responsable que se traduce en tener hijos para después no poderlos sostener y menos educar.
Otro aspecto que nunca se trata es que los jóvenes no reciben en los colegios o en sus hogares alguna educación o formación sobre las obligaciones que entrañan ser madres o padres, a veces a muy temprana edad.