Las huelgas de hambre se multiplican en El Alto Las trabajadoras sexuales, dueños de bares, estudiantes de secundaria, choferes y universitarios de Montero plantean pedidos para la Alcaldía y el Gobierno.
SEGUNDO DÍA • Las trabajadoras sexuales en el recinto donde se hacen sus controles médicos.
Representantes de cinco sectores sociales instalaron siete piquetes de huelga de hambre en diferentes edificios de la ciudad de El Alto. Unos piden que la Alcaldía atienda sus demandas y los otros apuntan al Gobierno.
Las trabajadoras sexuales adoptaron la medida desde el lunes. Ellas exigen que se enjuicie a cabecillas de los saqueos y quema de lenocinios en la zona 12 de Octubre, y que la Policía garantice su labor.
La secretaria de la Comisión de Política Social de la Cámara de Diputados, Marisol Abán, visitó ayer el recinto de las huelguistas para recabar información y convocar a un diálogo entre las autoridades municipales y las trabajadoras sexuales. En esa instancia informó que de las 500 meretrices sindicalizadas, hay otras 1.500 que no realizan su control sanitario y laboran en locales ilegales de la ciudad de El Alto.
En contraposición a este sector, un grupo de estudiantes de secundaria mantiene el ayuno demandando el cierre de los locales que expenden bebidas alcohólicas en esa ciudad. También pedían que se arreglen sus colegios, demanda que fue atendida por las autoridades municipales. Ayer los jóvenes analizaban levantar la medida. Otro sector que lleva 14 días de huelga de hambre es el de los choferes del Sindicato de Transportes Autolíneas Ingavi, quienes piden que el Viceministerio de Transportes haga cumplir la ley de libre circulación, puesto que sus similares de Desaguadero les cortaron el ingreso a esa localidad.
“El Sindicato 8 de Diciembre ejerce un monopolio y en Desaguadero no hay ley”, dijo el ejecutivo de la organización, Marco Tarquino, que luego lamentó que el Ejecutivo no atienda hasta el momento sus demandas.
En la medida se encontraban 14 personas, cuatro fueron dadas de baja y actualmente 10 personas realizan el ayuno en un recinto de la Central Obrera Regional de El Alto (COR).
Los integrantes de la Asociación de Peñas, Bares, Restaurantes y Karaokes (Aspebrek) cuestionaron la ordenanza municipal desde la anterior semana e instalaron dos piquetes de huelga de hambre con casi 30 personas en cada uno. El dirigente Ramiro Orellana informó que son garzones, guardias de seguridad, cocineras, meseras y choferes de radiotaxi los que mantienen la medida.
Los universitarios de Montero también buscaron refugio en una oficina de la Federación de Juntas Vecinales para instalar su piquete; ellos piden que la Cámara de Senadores dé luz verde a la ley de creación de la Universidad Marcelo Quiroga Santa Cruz y luego el Gobierno la promulgue.
Meretrices trabajan en la calle
Pese a la amenza vecinal, las trabajadoras sexuales de El Alto salen cada día a las calles de la zona 12 de Octubre para laborar buscando clientes.
La dirigente del sector, Lily Cortez, afirmó que el cierre forzoso de 19 lenocinios de esa zona, sucedido el martes de la anterior semana, provocó que cerca de 250 meretrices deambulen entre las calles 7 y 10 de esa zona alteña.
Cortez dijo que el comandante regional de la Policía en El Alto, coronel Sócrates Philco, se comprometió, de forma verbal, a no “hostigar a las trabajadoras sexuales” mientras prestan sus servicios.
El fin de semana, algunas de las meretrices salieron a las calles de la 12 de Octubre a trabajar, pero cuando se apostaron en las esquinas o sectores cercanos a los prostíbulos destrozados, los efectivos de la Policía las gasificaron.
Cortez relató que sus afiliadas, al no tener otra forma de ganarse la vida, van a las calles y buscan clientes; y si hay algún interesado, buscan un alojamiento cercano.
Una de las 40 meretrices que mantienen la huelga de hambre denunció que los policías cobran coimas a los dueños de bares y cantinas ubicados frente al Regimiento Ingavi, de la zona Santiago I, para que puedan trabajar.
MEDIDAS
Norma • El alcalde Fanor Nava dijo que no se revisará el Reglamento de Bares y Cantinas porque fue un mandato vecinal contra de estos locales.
Medida • Las trabajadoras sexuales sostienen que no acudirán a sus controles médicos semanales si las autoridades no atienden sus demandas.