El aurinegro camina en el torneo como el cangrejo Ayer en el Siles, el Tigre empató con Blooming sin la apertura del marcador. Los de Achumani son irregulares en su juego y siguen últimos en la tabla.
El capitán atigrado Herman Soliz (izq.) frena la marcha del atacante bloominista Dimas da Silva.
Cuando menos tiene que equivocarse es cuando The Strongest yerra más. Ayer en Miraflores, volvió a dar otro paso atrás en el hexagonal, tras igualar con Blooming, 0-0.
Los atigrados complican su situación en la etapa más importante del campeonato y repiten errores del primer torneo.
Tosco en el manejo del balón, con los músculos adormecidos y con una cruz a cuestas que se llama ‘ineficacia’, el plantel de Achumani cedió dos puntos en Miraflores y con ello sigue en el fondo de las posiciones.
Los aurinegros sufrieron dos grandes males: sintieron la ausencia de Pablo Escobar, les faltó un creador; y en el ataque, las dos duplas que actuaron ayer, Pablo Salinas-Alfredo Jara al inicio y Óscar Arauz-Roberto Galindo en el complemento, no pudieron marcar el desequilibrio.
En contrapartida, se puede destacar la entrega y coraje que pusieron gran parte de los jugadores atigrados; sin embargo, con ese empeño y deseo de hacer bien las cosas, no se gana.
Al frente, la visita apostó a un esquema conservador, llegó a defenderse hasta con nueve hombres. Blooming apeló a la receta atigrada para cuidar su arco: puso pierna fuerte (con Alejandro Schiapparelli y Alexandre), mostró mayor temperamento al pelear el balón y finalmente impuso mucha disciplina.
Sin embargo, una vez más los blooministas dieron la sensación de que pudieron lograr un mejor resultado, si se animaban.
La primera parte fue la más equilibrada, porque ambos planteles se mostraron cautelosos, con mayor predisposición a no equivocarse que a arriesgar.
Lo más llamativo fue que los aurinegros no preocuparon a su rival. Dos fueron las opciones claras que tuvieron para anotar, una con Alfredo Jara (22\') y otra con Pablo Salinas (46\').
En la mitad del campo de juego, The Strongest tuvo problemas para controlar el balón y, pese a la dinámica que Jaime Cardozo mostró —el beniano se excedió en el toque corto y eso no le permitió ganar en profundidad—, las llegadas hasta la portería de Carlos Arias fueron con mucha dificultad.
Pese a que la visita apostó a cuidar su arco, generó un par de llegadas que asustó al local, mediante dos tiros de Limberg Gutiérrez, en ambas el arquero stronguista Andrés Jemio respondió con seguridad.
En el complemento, las acciones del partido cambiaron totalmente, porque los dirigidos por Claudio Mir ejercieron una presión ofensiva sostenida, pero sin quebrar el marcador. Miguel Hoyos, Salinas y Jara no pudieron concretar en inmejorables situaciones de gol.
Mir apostó a otra dupla ofensiva, Arauz-Galindo, que le dio mayor profundidad, pero sin la eficacia que requirió para marcar el desequilibrio.
Al frente, Blooming apostó a cuidar el punto que sumó en La Paz. Ingresaron Jorge Ortiz y Miguel Hurtado. Al final, los celestes controlaron el ritmo del partido y se fueron de Miraflores con un valioso punto.
Ecos miraflorinos
Demora desconsiderada El partido comenzó ayer con nueve minutos de retraso y el complemento se inició seis después de lo establecido.
La confesión de Jara Alfredo Jara le dijo a Pratel que no importó si fue suplente con Óscar Sánchez, sino que el DT se recupere.
Arias y el árbitro Gamboa Carlos Arias perdió todo el tiempo posible ante la pasividad del árbitro Iván Gamboa.