La valoración de los bolivianos ...en materia de fidelidad con la pareja, los bolivianos no lo son, por lo menos en la medida que sería deseable, porque a partir de la infidelidad se rompen los matrimonios, peor aún cuando se tienen hijos. 55,10% reconoció que no son fieles...
Una interesante y a ratos preocupante valoración de los propios bolivianos se extrae de la encuesta nacional que realizó la empresa Ruizmier Consulting & Research (RCR), por encargo de la Defensoría del Pueblo, para indagar sobre el modo en que la sociedad percibe y vive los valores consagrados por los seres humanos. El número de encuestados en las capitales de los nueve departamentos y en la ciudad de El Alto fue de 2.250 personas.
La conclusión principal es que entre los bolivianos existe una serie de contradicciones respecto a la práctica y visión de los valores. Un promedio de entre siete y ocho de cada 10 encuestados se sienten orgullosos de su nacionalidad, confían en otras personas y están dispuestos a convivir con quienes piensan diferente. Al mismo tiempo, se revela que la verdad y la honestidad no son valores comúnmente practicados, lo que echa, además, una sombra de duda sobre la veracidad y la calidad de las respuestas obtenidas.
El 85% considera que los bolivianos son trabajadores, en tanto que el 82,10% cree que son machistas. También se esta- bleció que el 54,4% estima que el boliviano no es honesto, a la vez que el 71% afirma que no respetan a la autoridad, y sólo el 50% dice que respetan los derechos de los demás. Además, el 51,4% señala que los bolivianos no son leales y que el 73,20% es exigente en sus derechos.
Aunque el diagnóstico de estos y otros resultados obtenidos en la encuesta tienen que efectuarlo los sociólogos, sicólogos y antropólogos, a simple vista los profanos en estas materias pueden concluir que los bolivianos son bastante dispersos e individualistas. Asimismo, es alarmante e inquietante que el 54,4% considere que el boliviano no es honesto y que el 51,4% diga que no son leales.
Estos dos extremos podrían explicar, si acaso no justificar, el hecho de que la corrupción es una de las debilidades de la sociedad boliviana, sea el gobierno que sea y pertenezca a uno u otro partido político, pese a que en la encuesta el 74,20% señale que tienen dignidad y el 76,30% afirme que son responsables.
Empero, al mismo tiempo, es significativo y en cierto modo desconcertante que el 65,80% sostenga que son felices. En este punto, por lo general, habría que confrontar con el hecho de que también son pesimistas y hasta cierto punto incrédulos y escépticos, con la circunstancia de que muchos de ellos se ufanen y vanaglorien de ser así, porque, supuestamente, de esta manera no caen en las trampas de la vida.
Una vez más, sale también a la luz el alto nivel de religiosidad que existe entre los bolivianos, en la encuesta llegan al 74%, aunque no se especifica el culto que practican. La circunstancia de que en Bolivia haya una amplia mayoría que es religiosa, denota que las creencias de esta naturaleza son positivas, porque son o pueden ser un freno para los excesos y los desbordes. En cambio, en materia de fidelidad con la pareja, los bolivianos no lo son, por lo menos en la medida que sería deseable, porque a partir de la infidelidad se rompen los matrimonios, peor aún cuando se tienen hijos. En la encuesta, el 55,10% reconoció que no son fieles a su pareja. Por último, el 37,90% admitió ser racista. Un porcentaje que preocupa.