El Cerro Rico tiene mineral para 5 siglos Este coloso natural aún tendría una reserva de 682 millones de toneladas de recursos minerales, la mayoría en la cima, cuya explotación hoy está prohibida.
Quién lo diría. Luego de más de cuatro siglos y medio de explotación, el Cerro Rico aún guarda una riqueza en minerales que podría aprovecharse, por lo menos, por otros 500 años.
Según un proyecto de Naciones Unidas y la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), denominado Bol-87/012, las reservas de mineral del cerro —plata, plomo, zinc y estaño, entre otras—, distribuidas en la roca dura, los desmontes y los sucus, equivalen a algo más de 682 millones de toneladas.
Al actual ritmo de explotación, en pleno auge minero, y con 15 mil hombres trabajando de lunes a viernes y extrayendo diariamente cerca de cuatro mil toneladas, esta riqueza duraría, por lo menos, otros 568 años.
El cálculo corresponde a un trabajo conjunto de este diario y el técnico de Comibol Édgar Pereira, desde cuyas oficinas, en las faldas del cerro, es testigo de la intensa actividad que se vive hoy a raíz del incremento en los precios de los minerales que todavía guarda el Sumaj Orcko.
De estas 682 millones de toneladas de recursos minerales del cerro, 557 corresponden a la roca dura, es decir al mismo cerro, y en especial el sector que queda por encima de la cota 4.400 (metros sobre el nivel del mar). En otras palabras, a la punta del cerro, cuya explotación ha sido prohibida desde mediados de la década del 80 para evitar derrumbes y no afectar la morfología de su estructura.
A pesar de ello, desde entonces, hubo algunas incursiones “clandestinas“, que a decir de Pereira no habrían logrado extraer ni el dos por ciento del total de las reservas estimadas por el proyecto de Naciones Unidas y la Comibol, que data de 1987.
La pregunta es si desde entonces ¿no pasó demasiado tiempo?, ¿en 20 años no pudieron haber cambiado las cifras?
La respuesta que valida la actualidad de los datos la tiene el técnico de Comibol. Para comenzar —dice Pereira— ni los desmontes ni los sucus —que son el material residual de antiguas intervenciones— han sido trabajados de manera industrial, lo que sí sucederá muy pronto con el proyecto San Bartolomé, que prevé remover de las laderas y la periferia del cerro una importante cantidad de estos materiales, de los cuales extraerá plata metálica para la elaboración de joyería y artesanías.
Según el proyecto conjunto de Naciones Unidas y Comibol, en los desmontes todavía existen 6,6 millones de toneladas de mineral y en los sucus 118, 4.
La riqueza que aún guarda el cerro por encima del nivel 4.400 metros no ha sido explotada por la prohibición anteriormente mencionada; sin embargo, en la ciudad surgen advertencias de actividades ilegales con ese fin.
“En cuanto a las reservas en vetas sobre minerales de estaño y complejos plomo-plata-zinc, corresponderá a las cooperativas hacer el cálculo, ya que son ellas las operadoras desde el cierre de Comibol hasta la fecha“, aclara Pereira.