175 mil kilogramos de harina rancia fueron distribuidos Los panificadores, que se beneficiaron de la importación de este producto para elaborar pan de batalla, realizaron ayer la denuncia. Los importadores admitieron la irregularidad. Indagan qué sucedió.
MATERIA PRIMA • Un hombre descarga de un camión bolsas de harina de trigo, para la elaboración de pan de batalla.
3.500 bolsas de harina argentina en mal estado (175.000 kilos) fueron distribuidas a los panificadores de La Paz y El Alto. El programa PL-480, responsable de la importación de este producto, admitió la irregularidad y se comprometió a la sustitución de la mercadería, a partir del lunes, sin costo alguno.
La Federación de Panificadores de La Paz expuso ayer, en rueda de prensa, muestras de la harina en mal estado. “Ésta es la harina, se puede sentir el olor fétido, nuestros asociados han recibido devoluciones del pan elaborado con este producto”, dijo el ejecutivo de los panificadores paceños, Valentín Mendoza.
Los panificadores calculan que las bolsas de harina en mal estado, cada una de 50 kilos, son 4.500, pero el programa PL-480 dijo que son 3.500 unidades (175.000 kilos en total), que corresponden a la partida distribuida entre el 27 y 28 de octubre.
“Todo estaba perfecto, la harina es de muy buena calidad para la elaboración del pan de batalla; sin embargo, después de la cuarta entrega se evidenciaron reclamos; en la quinta (distribución) la harina era incomible, en total mal estado”, agregó.
En julio, el Gobierno aprobó un decreto para importar harina de trigo, ante la escasez del producto y el alza del precio del pan de batalla, y el programa PL-480 se adjudicó la compra, importación y comercialización de la harina de trigo, para venderla en los nueve departamentos.
Juan Carlos Rodríguez, director general del programa PL-480, explicó que a solicitud de este proyecto llegó a La Paz un representante de la molinera Argentina y que junto a él se realizaron visitas a los hornos de panificación de La Paz y El Alto, donde evidenciaron las irregularidades.
“Se ha constatado que la harina no está en condiciones aptas para el consumo y la elaboración del pan”; sin embargo, subrayo que el producto “no está intoxicado” y que todavía se realizan las investigaciones para conocer si el producto llegó así de Argentina o se descompuso en el transporte por efecto del calor.
En todo caso, aseguró que la primera acción es retirar la mercadería en mal estado de todos los hornos y sustituirlos, sin costo alguno, a los panificadores.
Según dijo, el volumen importado hasta la fecha es de 350 mil bolsas, cerca de 17 mil toneladas, de las que se comercializaron 185 mil (poco más de 50 por ciento).
“Las bolsas se han distribuido en todo el país, y 3.500 que corresponden a la partida identificada como en mal estado es algo más del uno por ciento. Es una cantidad mínima; sin embargo, para el PL-480 todas tienen que estar en perfecto estado para el consumo”, añadió Rodríguez.
Dandy Mallea, dirigente de los panificadores a nivel nacional, indicó que, si bien la investigación está en curso y ya se llegó a un acuerdo, el problema debe ser esclarecido del todo.
Aseguró que están a la espera de conocer un pronunciamiento del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimenticia (Senasag). “Se han enviado notas, ellos tienen que saber cuál es el camino que ha seguido la importación de la harina. El Senasag está comprometido y tiene que saber qué ha pasado”, dijo.
Para completar el programa, falta la compra de unas 30 mil bolsas más, que se las adquirirá en aproximadamente seis meses.
NECESIDAD DE IMPORTAR
Decreto supremo • El Gobierno central aprobó el Decreto Supremo 29195 el 8 de julio, que dispone que la Secretaría Ejecutiva PL-480 se hará cargo de la importación de harina con recursos de fideicomiso.
El Gobierno • Gonzalo Sosa, director de la Gran Empresa, dependiente del Viceministerio de la Mediana Producción, afirmó que el tema tiene que ser investigado, porque el PL-480 se adjudicó la licitación.