La terminal bimodal poco a poco se va convirtiendo en un centro de juegos, donde las oficinas de la noche a la mañana se llenan de tilines que convocan la presencia de jóvenes y niños, infringiendo normas que regulan el funcionamiento de las mismas.
La última oficina de juegos que apareció se encuentra ubicada en el edificio de propiedad de la Empresa Nacional de Ferrocarriles (Enfe), residual, administrada por el masista José Quiroz, quien admitió que el inmueble fue alquilado en Bs 1.200 a la empresa de juegos “Raffle & Games”, administrada por Orlando Soruco.
Con seis máquinas tragamonedas, la empresa cuenta con la autorización del presidente del directorio nacional de Enfe con sede en La Paz, según Quiroz. “También tiene la licencia de patentes de la Alcaldía y su NIT correspondiente. Pero ninguna de esas autorizaciones autoriza el funcionamiento en un edificio público”. “La empresa Raffle está trabajando desde el 1 de este mes, pero si se infringe alguna norma le pediremos inmediatamente el desalojo. Ellos cuentan con la documentación que les autoriza el funcionamiento, no sé si dentro de una oficina pública. Paga Bs 1.200 al mes”, agregó.
Dirigentes de los trabajadores de Enfe denunciaron que se les quitó su sede para alquilar las oficinas a la casa de juegos.
El Nuevo Día verificó que también en la planta alta del edificio de omnibuses en la misma terminal, funcionan otras casas de juego, una de tilines y otra de juegos de internet en red, donde se encontraban muchos niños.
El administrador José Antonio Loredo dijo: “Nosotros administramos la sección de omnibuses que es mixta, es decir público y privado, lo que nos permite alquilar las oficinas a diferentes actividades, como restaurantes, telefonía y juegos en internet”. Santa Cruz, El Nuevo Día