Bolivianos exitosos generan empleos en la Argentina Tres empresarios del rubro de los textiles, dos agricultores y un comunicador relatan sus historias de éxito a La Razón, desde su lugar de residencia en ese país. Su empeño hizo que levantaran pujantes proyectos económicos.
NANIBET PRODUCE TEJIDOS ELÁSTICOS • Wálter Barbarich posa junto a uno de los equipos de su fábrica de textiles. El empresario boliviano de 72 años provee género a firmas conocidas.
Emprendedores, perseverantes y laboriosos; ésas son las virtudes que caracterizan al millón y medio de bolivianos que se calcula viven en la Argentina. De ellos, un número indeterminado ha convertido su esfuerzo en grandes y pujantes proyectos empresariales, particularmente en los rubros de textiles y agricultura.
“Hoy en día tengo mi propia empresa. Anualmente producimos arriba de dos millones de metros de tejidos elásticos. Doy trabajo tanto a bolivianos como a argentinos”, explica Wálter Barbarich, propietario de la empresa Nanibet.
Al igual que Barbarich, otros bolivianos que viven en Argentina explican a este diario sus exitosas experiencias.
La ocasión no podría menos que traer a colación la historia de Casimiro Cejas, el cochabambino reconocido con el título de patrimonio cultural viviente del Gran Buenos Aires, por su labor de restaurador de monumentos de la capital argentina, como la Casa de Gardel.
De acuerdo con Sixto Valdez, encargado de Negocios de la Embajada de Bolivia en ese país, el fenómeno migratorio a tierra argentina data de hace más de 70 años, y al momento “los bolivianos no sólo están en la Capital Federal o en el gran Buenos Aires (la provincia), sino que están en todo el territorio argentino, inclusive en la Patagonia”.
En una primera etapa, la migración iba a cubrir los rubros de la construcción y la agricultura; “pero en estos últimos años se ha diversificado; otro de los rubros que ocupan a los migrantes son el arte y la cultura”, asegura el diplomático.
Según Valdez, una muestra de la presencia boliviana hace más de siete décadas es “Mauro Núñez, un exitoso compositor charanguista. Según nos contó Jaime Tórrez, (otro reconocido charanguista boliviano), el presidente (Juan Domingo) Perón aplaudía mucho la música de Mauro Núñez y además tenía una muy buena amistad con él”.
Acto seguido recuerda a Rigoberto Rojas Suárez, “el tarateño Rojas, otro gran músico, en cuyo honor y recordando el día de su cumpleaños se declaró el día de la confraternidad Argentino-Boliviana, en Avellaneda”.
Si bien “no hay una cifra exacta, se sabe que cerca de un millón y medio de bolivianos viven aquí”, dice por su parte José Alberto Gonzales, cónsul de Bolivia en Buenos Aires. De allí la necesidad de que 10 consulados funcionen en el vecino país: en Buenos Aires (capital), Salvador Mazza (Pocitos), La Quiaca, Orán, Tucumán, Córdova, Rosario, Mendoza, Salta y Jujuy.
Gonzales señala que uno de los rubros de empleo más importante para la colectividad boliviana es la agricultura. “El 80 por ciento de la fruta y verdura que se consume sólo en la capital federal está producida por horticultores bolivianos”.
En ese contexto, Valdez recuerda que un grupo de 26 agricultores bolivianos, oriundos de Potosí, ganó recientemente un premio en Lules (provincia de Tucumán). “Agricultores bolivianos junto a ingenieros argentinos presentaron una nueva forma de producción agrícola. De entre 37 trabajos de técnicos argentinos en competencia, en representación de 13 provincias de Argentina, ganaron los agricultores potosinos”, relata.
Los potosinos, liderados por Cristóbal Vargas, se hicieron con el premio Emprendedor Agropecuario, en la categoría Social y Comunitaria, por su exitosa experiencia en la producción de frutillas a gran escala, y fueron premiados por el Banco Francés.
“No sólo están en la Capital Federal o en el gran Buenos Aires, sino en todo el territorio argentino, inclusive en la Patagonia” (S. Valdez).
El relato de bolvianos triunfadores
“Aglutiné a varios agricultores” ZENÓN ANZE (64), horticultor y fruticultor.
“Soy de Potosí de la provincia Nor Chichas; me fui a Argentina a los 46 años. Yo era minero, pero como las minas pararon, me tuve que buscar la vida. No tenía mucho oficio, pero al llegar a Escobar nos dijeron, a mí y mi familia, que había lugares donde se podía trabajar en agricultura. Trabajamos con italianos, portugueses y japoneses, de quienes aprendimos el oficio. Fue así que unos años después mis compañeros y yo nos pusimos a laburar por nuestra cuenta. Ahora he aglutinado a agricultores hortícolas con toda mi familia; producimos verdura y frutilla. Me va bien porque siempre ganamos el pan del día y algo más para mejorar la calidad de vida; estamos progresando poco a poco; antes no contábamos con transporte y ahora ya tenemos un camión para trasladar toda nuestra producción”.
“Nos unimos para evitar atropellos” DESIDERIO DÁVILA (42), presidente de la Cooperativa Fantasía.
“Llegué a Argentina en 1985; en aquel entonces tenía 19 años. Hoy soy el presidente de la cooperativa Provisión y Servicios textiles Fantasía, de Buenos Aires, donde el 100 por ciento de los trabajadores son bolivianos; tenemos entre 70 a 75 asociados en la cooperativa, la cual se formó tras un incendio en un taller textil. Somos una cooperativa legal, nos regimos a las leyes argentinas. Formamos la asociación para evitar los atropellos a los que los residentes bolivianos siempre están expuestos. Radico en Buenos Aires Provincia hace 22 años. Acá todos los paisanos se dedican a trabajar muy duro; de hecho es lo que mejor hacemos. Mi labor la realizo junto a otros compatriotas en el servicio de textiles, negocio en el que llevo cuatro años. En cuestiones económicas puedo decir que me fue relativamente bien”.
“Tengo planes de industrializar la goma de Beni” WÁLTER BARBARICH (72), dueño de la empresa Nanibet, productora de tejidos elásticos.
“Nací en Cochabamba; después de la muerte de mi padre tuve una infancia muy pobre y luego de hacer el servicio militar me aventuré a viajar a Argentina en 1957. Ahora tengo 72 años. Inicialmente me dediqué a trabajar como mecánico automotriz, tuve bastante éxito porque armaba camiones que llegaban de Estados Unidos y ganaba bastante plata. Lamentablemente, llegó un momento en que se paró la importación y me quedé sin un centavo, por la falta de experiencia en administración y porque gastaba mucho.
Seguí trabajando y en principió estudié para recibirme de mecánico automotriz y posteriormente ingeniería mecánica.
Hoy en día tengo mi propia empresa: Nanibet, en la que producimos tejidos elásticos, la cual abastece a firmas muy importantes de ropa interior.
Nanibet nació el año 1977. Anualmente producimos arriba de dos millones de metros de tejidos elásticos. Doy empleo a bolivianos y a argentinos.
Trabajamos con líneas de ropa interior como Play Boy —toda la materia prima que se usa en esta línea está hecha por mi fábrica—; entre otras con las que trabajo está Eros.
Tengo planes de industrializar la goma que se extrae de Beni para realizar tejidos de poliéster elástico; sólo debo realizar las gestiones”.
“Comenzamos 10 personas y ahora somos 400” JOSÉ SÁNCHEZ (33), tallerista y presidente de la Cooperativa Puerta del Sol.
“Soy de La Paz, trabajaba en la mina Matilde, me vine a Argentina a los 19 años; un amigo me trajo para trabajar como ayudante de costura. Hace dos años hubo un incendio en un taller de costura de propietarios bolivianos en la zona de Suárez.
Debido a ese incidente se produjo una conmoción total porque la seguridad de Argentina empezó a allanar los talleres de textileros principalmente bolivianos, pues la mayoría es ilegal.
Después conocí a una muchacha con la que abrí un taller familiar y fuimos prosperando y empezamos a trabajar con amigos del barrio. Luego del incendio conocí al diputado argentino Guido Ávalos, del partido justicialista, y él me dijo que nos podía ayudar a formar una cooperativa que hoy se llama Puerta del Sol y que tiene talleres textiles en situación regular.
Luego de 16 meses de trámite, para que la cooperativa sea legal, hace un año y medio inauguramos un galpón en el que trabajaban inicialmente 10 obreros, que a la vez son socios de la cooperativa. Ahora tenemos 20 galpones y este sábado 17 de noviembre inauguraremos seis galpones más. En cada galpón producimos cerca de 20 mil piezas al mes. Ahora puedo decir que estamos creciendo porque la cooperativa que iniciamos con 10 personas trabajando, ahora tiene cerca de 400 obreros”.
“Ganamos un premio por la mejor producción” CRISTÓBAL VARGAS, presidente de la Cooperativa 6 de Agosto; produce frutillas.
“Soy de la provincia Nor Chichas, Potosí, y vivo en Argentina hace 25 años. Me vine a este país cuando tenía 18 años. La puerta de ingreso fue Tucumán. Mi familia y yo somos muy del campo y no estábamos bien económicamente; salimos del país por cuestiones económicas para trabajar como jornaleros.
Al llegar a Tucumán ingresé al rubro de la agricultura; algunos compatriotas y yo nos adoptamos como agricultores y luego de aprender nos reunimos para trabajar por nuestra cuenta y formamos una cooperativa que se llama 6 de Agosto y que se creó hace tres años.
Los productores pequeños nos organizamos y hemos logrado trabajar de manera conjunta en compra y venta de materia prima para cultivar frutillas. En un inicio, la cooperativa estaba formada por 50 pequeños productores, pero ahora somos 13 porque al principio no nos fue tan bien como habíamos previsto. Nosotros sólo producimos frutilla. Recientemente ganamos un premio por la mejor producción y organización en cuanto a cooperativas agricultoras.
Y al momento estamos considerados como la cooperativa de mayor crecimiento del sector. En años anteriores producíamos alrededor de 400 mil kilos de frutilla al año, y esta gestión hemos producido 600 mil kilos de frutillas; hemos batido récords”.
“El 8 de noviembre cumplí 32 años de vida radial” HERNÁN PACHECO (59), locutor y conductor del programa Sentir Boliviano.
“Me vine a Argentina hace más de 40 años, una vez que realicé mi servicio militar. Ingresé al Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (ISER).
Me recibí en 1974 y a partir de ello pude trabajar en emisoras grandes como Radio Belgrano, Argentina, del Pueblo, El Mundo, Continental, Splendid, Excelsior, Libertad y Nacional.
Fue cuando trabajaba en la emisora Argentina donde mis nuevos compañeros me dijeron por qué no haces un programa boliviano ya que hay tanta colectividad boliviana aquí.
De ese modo inicié el programa Sentir Boliviano, que se transmite todos los días de 14.00 a 16.00. y presenta noticias de interés para la colectividad boliviana y música. Fue el primero en el país con estas características.
El 8 de noviembre cumplí 32 años de vida radial. En principio siempre hacíamos entrevistas a personalidades que llegaban de Bolivia. Como profesional también participé de transmisiones radiales argentinas importantes, como el primer aniversario democrático del Gobierno del ex presidente Raúl Alfonsín, desde el balcón de la Casa de Gobierno, (Casa Rosada), o transmisiones en directo desde el Salón Blanco (Quinta Presidencial de Olivos) y el Congreso”.