Es por todos conocido que el Presidente Chávez es un estudioso de la vida y obra del Libertador Bolívar al punto que se elucubra que se considera una especie de reencarnación del Libertador, o por lo menos que está empeñado en emularlo en su afán de unificar América Latina.
Para el Presidente Chávez todos los esquemas de integración en la región han sido completamente deficientes, mayormente porque han sido inducidos o impuestos por intereses ajenos a la región, fundamentalmente los EE. UU. de NA.
Por eso propugna con un gran empeño la integración latinoamericana a través de la energía. Siendo el petróleo el escogido como base inicial, gracias a la gigantesca envergadura de la industria petrolera venezolana. El siguiente paso curiosamente seria la integración gasífera continental con el famoso gasoducto del sur (Venezuela - Brasil - Uruguay - Argentina) y otros dos no muy conocidos por estos lados.
El gasoducto del Caribe que enlazaría todas las islas - nación del Caribe, como una extensión de Petrocaribe que ya está funcionando a través de la provisión de petróleo a precios preferenciales a ciertas islas. El Gasoducto Centroamericano que llevaría gas por los países centroamericanos hasta México. Para este efecto se revertiría el flujo del gasoducto Colombia - Venezuela, por el cual Venezuela está importando gas de Colombia y se construiría una extensión hacia el norte para enviar gas venezolano.
Finalmente, se tendría el Gasoducto Trasandino, acompañado de un oleoducto paralelo (Venezuela - Brasil - Ecuador), que a su vez le daría acceso al Océano Pacificó con la intención, no disimulada, de gravitar en el extremo Oriente y no resignarse al pronóstico que el siglo XXI será de los países BRIC, cuando podría ser del equipo VRIC, por lo menos BRICV.
Todos esquemas muy imaginativos que el Libertador nunca los hubiera tenido por dos razones básicas. A principios del siglo XIX el petróleo no había sido incorporado en los esquemas de vida occidental y segundo, porque el Libertador no gozaba de los medios y dinero como los que dispone el primer mandatario venezolano. El Libertador realizó su gran campaña a caballo, pero con tal dedicación y persistencia que, como nos cuentan sus biógrafos, llegó a desarrollar callos en las nalgas y que por eso amigable y respetuosamente sus círculos íntimos comentaban que tenia un “culo de hierro”
Un siglo después llegaron el jet ejecutivo, teléfonos celulares, televisión, etc., de los cuales disponen ahora los actuales primeros mandatarios. Pero algo muy importante, el Libertador nunca gozó de gran holgura financiera para su gloriosa campaña. Con los precios actuales del petróleo, los ingresos venezolanos son espectaculares. Para un país que produce cerca de 3 millones de barriles diarios de petróleo, el apoyo con un millón de dólares a países como Bolivia representa cerca de 10 minutos de ingresos de su producción petrolera. Pero un millón es un millón, por tanto no deja de ser generosa, salvo que sea una inversión con otros fines.
Por lo anterior, y muchas otras cosas más, “El Informe de Edgar Otalvora” publicado el 6/XI/07 en el “Nuevo País” de Caracas debería llamar poderosamente nuestra atención.
Otalvora informa que la fusión de los gobiernos de Cuba y Venezuela está presentándose bajo la figura de una confederación de países. Se especula que esa fusión ha sido originalmente acordada entre Fidel y Chávez, para evitar una posible invasión o cambio violento del sistema político de la isla cuando fallezca Fidel. Esa fusión habría sido rechazada por Raúl y su entorno militar. De ahí la proposición de una Confederación.
La Constitución venezolana que será votada en diciembre, en su artículo 153 (que no fue discutido en la Asamblea Nacional) indica que la “República promoverá la Confederación en América Latina, la creación de Repúblicas que consoliden proyectos estructurales en la región”.
Como todos sabemos, coincidentemente, Bolivia, Ecuador y Nicaragua están en el proceso de preparar nuevas constituciones. Si el texto 153 de la nueva constitución venezolana es aprobado en Diciembre (que es lo más probable), también es probable que las constituciones de los estados mencionados permitan o manden el conformar esa Confederación de Estados Latinoamericanos que ingresaría a la edificación de un confuso “Socialismo Bolivariano”, que como lo define T. Rosenberg del New York Times, es un movimiento que combina “un poco de Marx, otro poco de Cristo con toques de antiimperialismo y una pesada dosis de caprichos de Chávez”, con el objetivo de lograr “el desarrollo amplio humanista, endógeno y socialista de las naciones”.
Con la influencia que tiene el Presidente Chávez en el gobierno boliviano, no sería de extrañarse que la nueva Constitución del MAS, contenga un artículo incorporándonos, a última hora, a esa Confederación.
Carlos Miranda Pacheco es Estudioso de Gasoductos en Latinoamérica.