La Iglesia pide no usar políticamente a la gente Monseñor Jesús Juárez leyó ayer un documento titulado Consenso Urgente, ante los acontecimientos que viven Sucre y el resto del país.
CONFERENCIA EN LA PAZ • Bascopé, Juárez y Escarpellini, ayer durante la rueda de prensa en las oficinas de la CEB.
La Iglesia Católica condenó ayer la actitud de las autoridades y representantes de organizaciones políticas, sociales y civiles, a quienes acusó de usar las aspiraciones humanas con fines políticos e instrumentalizar la presión con los grupos sociales, por lo que les pidió deponer estas actitudes y retornar a la racionalidad.
El mensaje fue leído en una conferencia de prensa en La Paz por monseñor Jesús Juárez, secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), quien apareció acompañado del sacerdote Eugenio Escarpellini, secretario general adjunto de la CEB, y del sacerdote Fernando Bascopé, secretario para la Pastoral de la Conferencia.
En el encabezado del documento, titulado Consenso Urgente, se explica la preocupación de la Iglesia sobre los acontecimientos coyunturales que vive el país, hecho que —líneas más adelante— atribuye a la actitud asumida por los líderes.
“Es una aberración, que contradice los principios humanos y cristianos, usar las necesidades y aspiraciones humanas como recurso de cálculo político, e instrumentalizar a grupos sociales como recursos de presión, más aún cuando estas medidas pueden conducir a lamentables enfrentamientos entre hermanos”, leyó Juárez del documento.
Y más adelante les hizo un llamado a actuar con justicia, la única vía para llegar al diálogo y consenso entre los sectores.
“Es urgente que todas las autoridades y los responsables de sectores y organizaciones políticas, sociales y civiles promuevan en la población boliviana y, de manera particular, en los sectores en conflicto, una visión cada vez más integral de los problemas, en base a la verdad y la justicia con miras al bien común. Sólo por esa vía se pueden crear las condiciones necesarias para el diálogo y el consenso que necesitamos”.
Pidió a las autoridades volver a la racionalidad y deponer actitudes negativas “que sólo dividen y enfrentan, de manera especial a todos los responsables de la sociedad, a asumir su grave responsabilidad, para canalizar un sano y auténtico diálogo social que compatibilice las aspiraciones particulares con el bienestar general de toda la población”.
Según el pronunciamiento, Juárez dijo que “no es responsable mantener un clima de enfrentamiento y recurrir a grupos de presión, sino aportar con honestidad y transparencia a la solución de los problemas que atravesamos. La convivencia pacífica y estabilidad que demanda nuestro pueblo no pueden ser abordadas solamente como mero discurso. Corresponde a los dirigentes políticos, sociales y cívicos ofrecer propuestas concretas y justas, actuar con desprendimiento y escucharse mutuamente para lograr la solución de los temas en conflicto”.