La lluvia llega tarde y los campesinos inician la siembra La escasez de lluvias retrasó un mes la siembra de papa en la provincia Los Andes, La Paz. Las precipitaciones de los últimos días alientan a comunarios de Manco Kápac y Omasuyos, cuyos cultivos estaban secos.
LA SIEMBRA • Una mujer de la comunidad de Yaurichambi, provincia Los Andes, siembra papa con la ayuda de un tractor.
“La lluvia tardía es una bendición”, dice Armando Abircata, comunario de Yaurichambi, localidad que se ubica en la provincia Los Andes, a 46 kilómetros de la ciudad de La Paz. Las semillas del tubérculo que lleva en un aguayo, atado a su cintura, caen de sus manos en los surcos de tierra húmeda que son abiertos por un tractor.
La siembra se retrasó un mes debido a la escasez de lluvia. El líquido elemento es el que prepara a la Pachamama a recibir la semilla que será albergada en su seno hasta abril, que es cuando comienza la cosecha. El comunario Agustín Luna, de la localidad de Santa Ana, asegura que el retraso en la siembra no afectará la producción.
Los agricultores siembran áreas que van desde 100 hasta 250 metros cuadrados y aseguran que obtienen una producción que oscila entre 20 y 30 quintales de papa empleando cuatro de semilla.
La inflación también repercute en el área rural, porque los campesinos aseguran que el precio de la semilla sufrió un incremento. “Costaba 10 ó 12 bolivianos, ahora vale 20, incluso 25 bolivianos, y esto nos perjudica”, dice Hemeterio Churqui, comunario de Yaurichambi.
Las precipitaciones de los últimos días fueron recibidas como una bendición en el altiplano paceño. Un equipo de prensa de La Razón estuvo en la región.
Los comunarios de Ch'aucha, Vilaque, Santa Ana y Pucarani nutren a la tierra con las semillas de cebada, papa y avena. Conjuncionan técnicas de arado manual, la yunta jalada por bueyes y el tractor.
La siembra se torna en una actividad familiar, porque participan el marido, la esposa e incluso los hijos. Los productos son comercializados en las ferias de Palcoco, Batallas, Pucarani y Vilaque, en las cuales los comerciantes intermediarios adquieren los productos y los venden en La Paz. Los productores venden la arroba de papa entre Bs 7 y 10.
Los agricultores de las localidades asentadas en las provincias de Omasuyos y Manco Kápac también esperan la época de lluvias que, según afirman, será plena de diciembre a marzo.
En la comunidad de San Pablo de Tiquina, aledaña al lago Titicaca, los sembradíos de haba se encontraban secos y los comunarios temían por la producción; sin embargo, las lluvias que se sucedieron desde el día miércoles los alentaron. Esta localidad pertenece a la provincia Manco Kápac y está a 3.815 metros sobre el nivel del mar.
En el área de Tejerupampa, que se ubica en la provincia Omasuyos, el comunario Benito Mamani se encuentra sembrando papa y confirma que en esta área no llovió desde hace un mes, aunque aclara que la temporada de precipitaciones se inicia, en este sector, en diciembre.