Invitamos a los lectores a dar a conocer libremente sus comentarios y sugerencias. Les pedimos ser breves —de lo contrario nos tocará editar sus cartas— y argumentar sus ideas. Sus misivas tienen que estar acompañadas de una fotocopia del carnet de identidad, y en el caso de un e-mail, de un número de teléfono en el que podamos contactarlos. Ningún documento que se nos envíe será devuelto.
Sobre la reforma procesal penal De: Rolando Miranda, secretario técnico de la Red Participación y Justicia. Para: Director de La Razón
Hemos leído con atención el editorial en el que se comenta la solicitud de la Policía Nacional para modificar algunos artículos del Código de Procedimiento Penal.
La reforma de ese código ha sido un hito importantísimo en el respeto a los derechos ciudadanos y, muy especialmente, en el respeto al espíritu de la Constitución Política del Estado, que presume la inocencia hasta que se pruebe lo contrario.
Como toda obra humana, la reforma es perfectible y la mejor manera de hacerla, creemos, es buscando consensos entre ciudadanos y autoridades. Así, nuestros sistemas de acceso a la justicia serán cada vez mejores, con respeto de los derechos humanos de las personas, de víctimas y de victimarios, en busca también, con el trabajo de todos, de aplicar las leyes de la manera más eficiente y transparente.
La reforma procesal penal se inició con la promulgación de la Ley 1970 el 31 de mayo de 1999 y entró en vigencia el 31 de mayo del 2001. Los ciudadanos, en diferentes encuestas, han indicado, entre otros, que el juicio oral y los jueces ciudadanos son elementos clave de la transparencia en el proceso judicial.
La Red Participación y Justicia trabaja incansablemente en la búsqueda de lograr esos objetivos. Producimos materiales, apoyamos a todos aquellos que necesiten información o capacitación y, aprovechando que usted y La Razón se interesan en el tema, nos ponemos a sus gratas órdenes para informarle, intercambiar y aportar al debate de un tema que nos atañe a todos.
No todos los cables son de Electropaz De: Gabriel Nava Quiroga, responsable de Comunicación de Electropaz Para: Director de La Razón
Mediante la presente, me dirijo a usted con el objetivo de hacer una aclaración necesaria sobre la información que publicó (20/nov/2007) La Razón en el espacio gráfico denominado La Esquina. En la fotografía se puede apreciar cables en el suelo y en el texto se indica que son de Electropaz. Al respecto, quiero aclarar enfáticamente que esto es incorrecto, se trata de material de televisión por cable.
Debo informarle que en los postes de la ciudad existen muchos cables instalados y que gran parte de éstos pertenecen a empresas de comunicación, Internet, televisión por cable y empresas telefónicas.
Como lo hice en el pasado, nuevamente le menciono que no es correcto asumir que todos los cables instalados en las calles son de energía eléctrica, sin previa información o verificación.
Los transportistas merecen atención De: Alfredo E. Olmos Coca C.I. 126218 LP. Para: director de La Razón
La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia hace mucho tiempo ha presentado al Gobierno un pliego petitorio de 18 puntos, entre los cuales ya reclamaba por el abastecimiento de diesel y exigía transparencia en los contratos de construcción y mantenimiento de caminos, temas de interés nacional.
En carta abierta al Señor Presidente se ha dado a conocer irregularidades en la Superintendencia de Transportes, mal estado de los caminos y carreteras, y otros aspectos que interesan al sector. Al no ser atendidas las demandas, la matriz nacional de los transportistas decidió un paro de 24 horas con la posibilidad de ampliar la medida de presión. El Gobierno está anoticiado, pero de modo preocupante las autoridades del sector muestran indiferencia y hasta irresponsabilidad para solucionar las demandas.
Lo peor es que el titular de Gobierno y sus subalternos, de manera grotesca, desatan una campaña mediática mentirosa (con dinero del pueblo), descalificando a los dirigentes nacionales, aduciendo que el paro es político y que sólo busca el alza de los pasajes, agregando que el dirigente Cardozo estaría procurando su reelección.
Falsedades intolerantes, porque el Gobierno no quiere o no puede controlar el contrabando de combustibles. El desabastecimiento de diesel en el país se hace justo cuando en el oriente comienza el mayor movimiento agroindustrial, a sabiendas de que toda la maquinaria marcha con diesel. ¿Será acaso algo así como un sabotaje?
Últimamente han subido los precios de los productos básicos. La canasta familiar está por los cielos y los salarios por los suelos. ¿Alguna autoridad de Gobierno ha sido capaz de controlar esta hiperinflación? ¿Qué pasa? ¿Dónde están los que antes marchaban y se crucificaban “hasta las últimas consecuencias” cuando subía el costo de la vida?
Los transportistas sostienen un pasaje económico, solidarizándose con los niveles más empobrecidos de la población; mantienen un pasaje rebajado para escolares, minusválidos y adultos mayores. ¿Cuánto más pueden sacrificarse si los repuestos, insumos y lubricantes siguen en constante alza?
Agradecimiento de los hijos de Ayata De: Cnl. DAEN. Daniel Ibáñez Zeballos, Narda Zeballos Ortuño y Francisco Vargas Campos. Para: Director de La Razón.
El Centro de Acción Ayata, institución organizada para difundir e impulsar el desarrollo del pueblo de Ayata (capital de la segunda sección municipal de la provincia Muñecas del departamento de la Paz), le agradece a usted y por su ilustre intermedio a sus magníficos periodistas Javier Badani Ruiz y David Guzmán (fotógrafo) por enseñar a Bolivia y al mundo la riqueza del histórico pueblo de Ayata y sus tradiciones. La nota fue publicada en su edición de la revista Escape de fecha 4 de noviembre del 2007.
Aclaraciones sobre la capitalidad De: Antonio Bojanic, economista. Para: Los lectores de La Razón
El tema de la capitalidad ha empezado a adquirir ribetes que bordean en lo absurdo. El departamento de La Paz, liderado por dos personas —un Alcalde de estrechísima visión y un presidente del Concejo con impulsos juveniles de protagonismo mediático—, ha creado un Comité de Emergencia para impedir a cualquier costo el tratamiento del tema de la capitalidad en la Asamblea Constituyente. Si creemos en el discurso de estas dos personas, estamos en el umbral de trasladar los poderes políticos de Bolivia a otra nación. Pero, a la de analizar el posible traslado de la sede de gobierno a la ciudad de Sucre, es prudente realizar algunas aclaraciones:
1. La decisión de dónde ubicar la capital política de Bolivia no es un juego de suma cero. Si se decide trasladar la sede de gobierno a Sucre, no significa que La Paz pierda. Si a un departamento boliviano le va bien, le va bien a todo el país. No puede ser que personas con intereses tan mezquinos pretendan hacernos creer que las cosechas económicas de un departamento ocurren a expensas de otro departamento. Una redistribución de recursos ciertamente existiría, pero ello debería entenderse como una oportunidad para el desarrollo de otras regiones del país y —desde la perspectiva de La Paz— la eliminación del enorme peso burocrático que ha impedido por tanto tiempo desarrollar los sectores con verdaderos potenciales en el departamento.
2. En vez de cerrarse en una posición no compartida por la mayoría de la población boliviana, los denominados líderes de La Paz podrían dedicarse a pensar acerca del departamento paceño del futuro. Por ejemplo, podrían negociar dentro de la Asamblea la permanencia del Banco Central y las superintendencias financieras. De esta manera se estarían generando condiciones para convertir a La Paz en la capital financiera de Bolivia, prudentemente alejada del centro político del país (Sucre) y también a distancia sensata de los principales sectores productivos (Santa Cruz, particularmente). El argumento central para la permanencia de las autoridades monetarias y financieras sería la independencia política y sectorial de estas instituciones.
El papel del Gobierno en este tema ha sido vergonzoso y merece un análisis aparte. Sin embargo, si la Constituyente fracasa debido al tema de la capitalidad, debe quedar claro que toda la culpa será del Gobierno masista, por haber asumido el bando del departamento con más votos, en vez de haber apoyado la posición que moral e históricamente siempre ha sido la correcta.
Buena cobertura de temas de ciencia De: Ana María Pérez Mollinedo, directora Comunicación de la Academia Nacional de Ciencias Para: Director de La Razón
Queremos agradecer, a nombre de la Academia Nacional de Ciencias, la cobertura al trabajo realizado por el Dr. Marcelo Ramírez, uno de los ganadores del premio TWAS (Third World Acadecmy of Sciences). El material publicado en el suplemento Tendencias, el domingo 18 de noviembre, ayuda a difundir estas noticias positivas.
Con este motivo y agradeciendo también por la cobertura que se brinda a temas de ciencia y tecnología, le saludamos con las consideraciones más distinguidas.