Los presos de San Roque fugaron con ayuda policial Los internos que escaparon tenían condenas mayores a 15 años. Redes de televisión mostraron a policías que cooperaban en la fuga de los reos.
LIBRE, CON AYUDA POLICIAL • Un preso salta de la ventana. Los policías dejaron ir a los internos porque tenían rehenes.
"¡Salgan, salgan, son libres. Suelten a nuestros camaradas y váyanse!". Así, con estas palabras, cerca de 70 reos recuperaron ayer su libertad de una manera que nunca imaginaron: con la venia de sus guardias. Pero, curiosamente, casi la mitad de los 133 internos de la cárcel San Roque decidió quedarse; algunos de ellos salieron, se arrepintieron y volvieron al recinto carcelario.
Un motín, que se sumó a la revuelta social en Sucre, derivó en una fuga masiva de presos en el penal ubicado a siete cuadras del centro de la capital, pero también en un saqueo de las pertenencias de los internos.
Esta última información fue confirmada por la asesora de Régimen Penitenciario, Marisol Ovando, quien precisó que "gente extraña, no familiares de los internos, se llevó cosas de los privados de la libertad. En un acto vandálico, se llevaron televisores, material e instrumental médico, garrafas, cocinas…".
Según relataron a La Razón varios de los protagonistas, el motín se origina con la quema de una llanta, a raíz de una protesta de un grupo de reos en contra de la represión policial que en ese momento sufría la población en el exterior del penal.
A esa hora, después del mediodía, sólo 17 policías custodiaban el penal, de acuerdo con fuentes de la penitenciaría. Varios de esos efectivos disparan gases lacrimógenos para contener a los internos, pero éstos se envalentonan hasta tomar el control de las instalaciones y aprehenden, en calidad de rehenes, a dos de sus habituales custodios.
A partir de ese instante, el conflicto se traslada fuera del recinto. Entran en acción los policías de civil y contienen, momentáneamente, una fuga masiva. Desde adentro, llueven botellas y piedras.
Cerca de las 14.00, la totalidad de los efectivos del Comando General arriba al lugar, dando muestras de suficiencia con su imponente presencia de dos cuadras llenas de policías. Una treintena de ellos se queda para intentar el rescate de sus dos compañeros retenidos, mientras el resto sigue su rumbo hacia la salida a Potosí. A viva voz, desde la calle al segundo piso del penal, los policías gritaron: "¡Salgan, quedan libres, suelten a nuestros camaradas!". Entonces, al principio uno a uno y luego en tropa comenzaron a salir los reos. Varios saltaron de las paredes con ayuda de los propios policías, según imágenes de redes de televisión. En plena escapatoria y con sus pertenencias en mano, el primero de ellos dice que no teme caer preso de nuevo. "Yo nunca hice nada, a mí me acusan de violación desde el 2005, porque iba a ser guardaespaldas de (el presidente) Evo Morales, y la embajada (de EEUU) me pone una trampa y me hace caer ahí", responde este fornido hombre en entrevista con este medio.
Lo anecdótico de esta historia es que, inicialmente, 30 internos resolvieron quedarse y, en el transcurso de la tarde, retornaron una cantidad similar, según informó Deisy Aguilar, directora de Régimen Penitenciario. "Yo tengo una sentencia de ocho meses más, por eso prefiero quedarme y, además, tengo trabajo acá dentro", justificó uno de los que contuvo la tentación de escapar.
Aguilar dijo que fugaron entre 30 y 40 reos que tenían condenas mayores a 15 años. Hasta anoche, en la cárcel primaba la calma. "Está tranquilo, son personas conscientes, ellos mismos se han organizado para dar seguridad al penal". Ante la falta de policías, cinco autoridades, entre ellas Ovando y Aguilar, pernoctaron en el recinto carcelario. Redacción Sucre