La audiencia para Arce Gómez puede tardar 2 semanas Ayer se pidió la audiencia para su deportación. El Embajador de Bolivia en EEUU relató que el ex Ministro del Interior durante la dictadura de García Meza está en el Centro de Detención para Inmigrantes Krome.
EN LA DICTADURA • Luis Arce Gómez, el militar que fue el brazo derecho de García Meza y que tuvo nexos con narcos.
Entre las 9.00 y las 10.00 de ayer, los oficiales de inmigración que ven el caso de Luis Arce Gómez, ex ministro del Interior en la dictadura de Luis García Meza (1980-1981), enviaron al juez una solicitud de deportación.
El embajador de Bolivia en EEUU, Gustavo Guzmán, explicó ayer a La Razón que todavía se desconoce la hora y la fecha de la audiencia, pero no se descarta que pueda darse en menos de dos semanas, tiempo en el que normalmente se determina una.
La importancia de este caso, indicó Guzmán, podría dar lugar a que en menos de dos semanas el juez decida si se deporta o no a Arce Gómez, quien fue denominado “ministro de la cocaína”.
En EEUU fue juzgado y sentenciado a 30 años de cárcel por narcotráfico, pero salió tras 15.
El 22 de noviembre, Arce Gómez dejó el Instituto Federal Correccional, en el condado de Coleman, donde tenía el registro número 41663-004.
Luego fue trasladado a Tampa, Florida, y actualmente se encuentra en el Centro de Detención para Inmigrantes Krome.
Según la internet, existen tres jueces de inmigración en Miami, Florida: Rex J. Ford; Kenneth S. Hurewitz y Denise N. Slavin. Uno de ellos determinará, con base en lo que se señale en la audiencia, si deporta a Arce Gómez.
La anterior semana, el canciller David Choquehuanca indicó que la deportación podría demorar si Arce Gómez solicita a EEUU asilo político. Dijo que el proceso de deportación podría durar de seis meses a un año.
Además sostuvo que en caso de solicitar asilo político en un tercer país, “el proceso puede demorar hasta seis meses”.
Arce Gómez fue detenido en 1989 y poco después extraditado a Estados Unidos.
En 1993 fue sentenciado en Bolivia a 30 años de prisión por homicidio, asesinato, torturas y alzamiento armado.
El hecho más grave fue la masacre de la calle Harrington, en La Paz, donde murieron ocho dirigentes del MIR.