Los reos se fueron tras 3 horas de motín en el penal El domingo, vecinos oyeron bulla en la cárcel de San Roque desde las 8.00. Empleados dicen que todo comenzó a las 10.30 y terminó con el retiro de los 20 policías que soportaron el ataque de los reos, a las 13.30. La presión ayudó a los presos.
EN CENIZAS • Esta imagen muestra el dormitorio de los Policías, que se quemó debido a que se produjo un cortocircuito. Poco más allá estaba el cuarto donde guardaban las armas.
El olor a quemado, los vidrios rotos y los rastros de ese domingo de motín y salida masiva de reos permanecían ayer en el ambiente del penal San Roque, ubicado sobre la calle Bolívar de Sucre.
Un vecino de la zona relató que la bulla dentro del penal empezó poco después de las 8.00 de ese día. Una funcionaria del recinto relató que la parte más fuerte del amotinamiento se inició a partir de las 10.30 y terminó a las 13.30.
El domingo, cuando los periodistas llegaron hasta la cárcel, ya había fuego adentro, una llanta se quemaba y un grupo de internos protagonizaba la revuelta.
Policías vestidos de civil observaban por una rendija de la puerta de madera que todavía estaba de pie, pues ahora ya no existe. Los periodistas entrevistaron a un teniente en la puerta y luego hablaron con uno de los privados de libertad que dijo que reclamaban por la capitalidad, porque eran chuquisaqueños y porque sus papás también.
Imágenes registradas de las redes ATB y Bolivisión reflejaron que con el rostro oculto tras un pedazo de manga de deportivo con huecos para los ojos, el joven dijo que “si es posible vamos a salir de aquí” y luego comenzaron a forcejear las puertas hasta que uno de los lados se soltó.
Ambos registros captan posteriormente a policías y medios en la calle Bolívar.
Los policías del penal, que desde el viernes, y con el objetivo de resguardar su integridad acompañaron a los internos a los juzgados, y trabajaron vestidos de civil —según confirmó ayer la directora departamental de Régimen Penitenciario, Deysi Aguilar—, aún pretendían resguardar la cárcel y con armas en mano retrocedieron. A los medios les pidieron que se retiren. Pasó un tiempo y se escucharon disparos, pero no se sabía de qué lado provenían, si del penal o de los policías.
Todavía había efectivos dentro y salían como cuentagotas. El grupo mayoritario estaba frente a la puerta principal hasta que ladrillos, piedras y objetos encendidos salieron volando hacia esa dirección.
En las consultas que este medio hizo dentro y fuera del penal se mencionó que dos efectivos quedaron como rehenes, pero que supuestamente fueron soltados.
El humo que se observaba en las imágenes era cada vez más fuerte. Luego de un tiempo, el fuego llegaba a la calle. Muebles y una Tv se quemaban ante la vista de todos, los gritos no cesaban y el sonido de golpes, explosiones y vidrios rompiéndose continuaba. Un guardia dijo: “No van a disparar hasta que salgan”.
El fuego se consumió y los efectivos se fueron a las esquinas de la cárcel. Cuando pidieron nuevamente a los medios que se retiren, uno dijo: “Va a haber fuego cruzado, salgan”. Aguilar señaló que los internos lograron ingresar a los ambientes donde permanecían los efectivos y que en una de las oficinas había armamento, gases, toletes y chalecos antibalas. “Se los llevaron”.
Ayer, un reo que retornó el lunes al penal dijo que los policías entraron a decirles que se vayan porque se acercaban los universitarios y los campesinos para quemarlos adentro. Sin embargo, en ningún momento mencionó el motín de reos.
El amotinamiento, según contó una funcionaria del penal, duró como tres horas y poco más de 20 policías resistieron por ese tiempo el motín.
Hasta entonces, los guardias habían sido golpeados en otros barrios de la ciudad y se había informado del linchamiento y muerte de un efectivo, que no murió y apareció anteayer.
El comandante de la Policía, general Miguel Vásquez, ordenó el repliegue total y a las 13.30 un grupo numeroso de policías se iba de la ciudad blanca con gritos de “Sucre sin Policía carajo”.
Los guardias se fueron con la tropa y la cárcel se quedó sola. Pero, un grupo reducido “ayudó a las mujeres y a los niños, porque ese día habían visitas”, dijo la trabajadora. Sin embargo, también existen registros de los canales de televisión en los que se observa a los mismos efectivos que ayudaban a los presos a escapar.
Aguilar contó también que el incendio en los cuartos de los policías se originó por un cortocircuito que consumió primero los techos y luego el dormitorio donde dormían 28 policías divididos en dos grupos.
Hoy, Aguilar y otras funcionarias se encuentran a cargo de la cárcel donde hasta ayer 60 reos fueron a firmar libros de asistencia. Hacen falta efectivos que resguarden la seguridad y también la disciplina entre privados de libertad. El comandante de la Policía, Miguel Vásquez, reconoció que el fuego obligó a que los policías dejen ir a los reos.
Para la directora de Régimen Penitenciario, Daysi Aguilar, un cortocircuito provocó un incendio en el cuarto de los policías.
LA PARADOJA
Saqueos • Los privados de libertad, que no se fueron, se quejaron porque la gente, al ver el centro penitenciario, vacío, procedió a robarse objetos valiosos de las celdas.
Venta • Esa misma noche, según testigos y vecinos, aparecieron personas en la puerta del penal, que se dedicaron a vender todo lo que se había robado en las celdas.