La Iglesia Católica realizó al mediodía de ayer una cadena nacional de oración por la paz y el retorno del diálogo y aclaró que su labor no es mediar en este tipo de conflictos, sino reflexionar.
“Nuestra tarea en este momento es llamar a la conciencia a los ciudadanos, el llamado a que apelen a su creencia, que vivan conforme a su fe”, señaló el arzobispo de Cochabamba, Tito Solari, tras la oración que realizaron en esta ciudad las principales autoridades de la Iglesia, reunidas en la casa Clemente Maurer, tal como ocurrió en todo el país.
“Nuestras preocupaciones son profundas por el momento de enfrentamiento que vivimos, por eso sentimos que la palabra que podemos dar es la de unirnos siempre más a Cristo, y ver que la respuesta que nos llega de Jesús no es nunca la violencia, la opción es la reconciliación”, señaló Solari. Dijo que la intención fue “respetar el don de la vida, valorar y comprometernos con la libertad y la justicia y pedir la reconciliación y unidad de los bolivianos”. Redacción Cochabamba