El presidente de EEUU, George W. Bush, tratando de mantener la presión sobre Irán, instó ayer al Gobierno iraní a “decir la verdad” sobre sus programas nucleares, a riesgo de enfrentar un aislamiento diplomático.
Dos días después de que un nuevo informe de inteligencia dijo que Irán había detenido su programa de armas nucleares hace cuatro años, Bush exigió que Teherán detalle su programa anterior para el desarrollo de armas nucleares “que el régimen iraní todavía no ha reconocido”.
“Los iraníes tienen que tomar una decisión estratégica: pueden decir la verdad a la comunidad internacional sobre el alcance de sus actividades nucleares y aceptar totalmente la oferta establecida de suspender su programa de enriquecimiento de uranio y venir a negociar, o pueden continuar por la senda del aislamiento”, declaró Bush.
Entre tanto, en Teherán el presidente Mahmud Ahmadinejad dijo que el informe de la inteligencia estadounidense es una “declaración de victoria” para el plan atómico de Irán.
“Esta es una declaración de victoria para la nación iraní contra las potencias mundiales sobre el asunto nuclear”, manifestó el presidente Ahmadinejad ante millares de personas durante una visita a la provincia de Ilam, en el oeste del país islámico.
El presidente iraní dijo que “este fue un disparo final a quienes, en los últimos años, propagaron percepción de amenaza y preocupación en el mundo mediante mentiras sobre armas nucleares”. Omaha (EEUU), AP