Los linchamientos dejan 11 muertos Los casos de linchamientos en la ciudad de El Alto llegan a 30. La FELCC lo atribuye a la falta de personal, la Fiscalía dice no poder hacer nada y el Viceministro de Justicia Comunitaria pide que se apruebe pronto una ley.
EL VEHÍCULO • La turba incendió el coche. La explosión del tanque de gasolina acabó con la vida de los cuatro hombres.
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de El Alto reportó ayer que este año se registraron 30 intentos de linchamiento en diferentes zonas de esa ciudad, en los que 11 personas murieron. Pero, ante ese panorama, la Policía y la Fiscalía dicen que nada pueden hacer y el Gobierno pide una ley.
Adrián Oropeza, director de la FELCC de El Alto, indicó: “Teníamos 26 casos de linchamientos, cinco linchados y dos quemados en diferentes zonas, más los cuatro quemados de ayer (zona Villa Andrani-El Alto) ya son 11 muertos”.
El coronel Oropeza indicó que no se pueden tomar acciones para evitar este tipo de delitos porque no se cuenta con suficientes policías. “Lamentablemente sólo podemos cumplir con nuestras funciones. El Alto es tan grande que no podemos estar en todas partes. Hay mucha gente que se dedica a realizar actos delictivos y hace imposible nuestro accionar. No tenemos todo el personal necesario para cubrir toda la ciudad de El Alto”, sostuvo.
Fuentes del Ministerio Público de El Alto revelaron ayer que los fiscales tienen temor de actuar en estos casos porque, según dicen, ponen sus vidas en peligro. “Por ejemplo ayer (miércoles), si no estaban los medios de prensa corría peligro el fiscal, el director o la FELCC”, agregó el fiscal asistente Pablo Gutiérrez.
El Viceministro de Justicia Comunitaria, Valentín Ticona, hizo referencia a la ley propuesta hace 11 meses. Esta norma frenaría los hechos delictivos, como el suscitado en El Alto.
Según Ticona, la ley de justicia comunitaria promovería la creación de organismos de seguridad comunal y vecinal. Pidió a los parlamentarios aprobar este proyecto, de lo contrario, el Viceministro aseguró que continuarán estos anuncios.
Al mismo tiempo propuso: “A los autores se les debe aplicar la ley, es un delito. Las autoridades deben actuar como dice la ley”.
El miércoles se realizó el levantamiento de los cuatro cadáveres calcinados. Fueron identificados como: Teddy Zeballos (30) dueño del vehículo, William Daza Zeballos(38), Franco Loza Ramírez (20 a 25) y Milton Gómez Clemente (20 a 25), según Oropeza, los cuatro supuestos antisociales formaban un clan familiar delictivo.
Los presuntos ladrones fallecieron el miércoles luego de ser quemados vivos por los vecinos del barrio. Los acusados fugaban en un vehículo de color blanco, tras presuntamente robar bienes de una vivienda y agredir a un padre de familia con su hijo.
La turba rodeó el vehículo, impidió la salida de los sospechosos y prendió fuego. El tanque de gasolina reventó y propagó el incendio con más fuerza, hecho que acabó con la vida de los cuatro hombres.
El lunes por la madrugada en el municipio de Sacaba (Cochabamba), Élmer Jesús (19) fue linchado por los vecinos de Catachila Baja, tras ser confundido con un delincuente. Su madre relató que lo golpearon, lo torturaron y lo mataron.
Dos tenían antecedentes
El Director de la FELCC alteña, Adrián Oropeza, dijo ayer que dos de las personas que murieron calcinadas el miércoles tenían antecedentes penales, y otros dos eran familiares.
Teddy Hugo Zeballos Salvatierra ingresó al penal de San Pedro el año 2000 por tentativa de homicidio. El año 2006 por robo, y en mayo de 2007 por un caso de robo agravado.
Wiliam Denis Zeballos ingresó a la cárcel de San Pedro el año 1998 por corrupción de menor. El año 1999 por lesiones, y el año 2007 por robo agravado en compañía de Teddy Zeballos.
Por otra parte, Franco Loza Ramírez, primo de los dos anteriores y Milton Gómez Clemente, no tenían antecedentes penales, sin embargo, sus casos siguen en proceso de investigación.
Existe un integrante más del clan, Remy Baldivia, padrastro. Con antecedentes desde 1981 por hurto frustrado. Según el comandante es una familia que trabajaba en actividades ilícitas.