H. C. F. Mansilla, en una nueva colección de ensayos, desarrolla como temática general la persistencia de la cultura del autoritarismo en América Latina y especialmente en Bolivia. El fuerte del libro reside en la historia de las ideas. El autor reconstruye cómo intelectuales e historiadores percibieron y analizaron nuestra cultura política y cómo evaluaron las pautas reiterativas de comportamiento colectivo.
El libro desarrolla la tesis de que el área andina experimentó tres grandes corrientes histórico-culturales que contribuyeron a moldear la mentalidad colectiva: el legado civilizatorio precolombino, la tradición ibero- católica, y la recepción instrumentalista de la modernidad occidental. Ellas han fomentado una cultura autoritaria y colectivista, poco favorable al espíritu crítico-científico.
La restauración de la democracia (a partir de 1982) promueve, con muchos obstáculos, la universalización de los derechos humanos y la introducción de un espíritu abierto a valores democráticos pluralistas. Esfuerzos que han mitigado la fuerza del autoritarismo y han debilitado las certezas dogmáticas, aunque este proceso de democratización y modernización parece ser precario y frágil.
El libro se refiere también a los códigos informales que se han sedimentado en la mentalidad colectiva. Códigos y estatutos formal-legales coexisten desde épocas inmemoriales con reglas informales y normas no escritas, pero vigentes y de legitimidad muy enraizada en todas las capas sociales y los grupos étnicos del territorio boliviano. La validez obvia y sobreentendida de los códigos informales otorga a éstos su fuerza normativa y su aceptación popular en dilatados sectores bolivianos. En este país, los códigos escritos poseen sólo una función programática, dirigida a un futuro incierto. Identidades conflictivas y la cultura del autoritarismo. La mentalidad tradicional ante los desafíos de la democracia moderna. HCF Mansilla. Fundemos y Fundación Hanns Seidel.