Sánchez y su familia huyeron sin maletas y no tenían documentos ACNUR en Bolivia aún no conoce el caso. Sánchez se contactó con el Defensor del Pueblo y le explicó su situación. Al final recurrió a un grupo cristiano para que le ayude a salir del país por la presión que sentía.
ANTES DE LA CRISIS • David Sánchez pide a la presidenta de la Asamblea, Silvia Lazarte, el 24 de noviembre en Sucre, que traten la capitalidad o dejen de sesionar, según el video de Podemos.
El martes 4 de diciembre, el ahora ex prefecto de Chuquisaca, David Sánchez, huyó del país rumbo a Perú por el Desaguadero, junto a su familia, sin documentos y con sólo la ropa que llevaba puesta, según el senador de Podemos Róger Pinto.
Habían pasado nueve días desde que en Sucre se desbordó la violencia que acabó con tres muertos y la ciudad prácticamente destruida —incluida la casa del prefecto Sánchez— a raíz de que la Asamblea Constituyente decidió sesionar en un recinto militar y aprobar en grande el proyecto de Constitución del MAS y sus aliados.
Esto generó el enfado de la población chuquisaqueña porque no se escuchó su pedido de traslado de los poderes del Estado a ese departamento.
Pese a que Sánchez intercedió ante las autoridades de Gobierno y de la Asamblea Constituyente para que suspendan la sesión y frenen la violencia, igual fue acusado de traidor por los dirigentes de su departamento.
Sin casa ni seguridad, Sánchez buscó ayuda en La Paz y se contactó con el defensor del Pueblo Waldo Albarracín, a quien le confesó su situación. “Él vino (...). Me comentó que no podía volver a Sucre, que no sabía dónde vivir, que estaba muy conmovido, muy frustrado y se sentía muy desprotegido de todo lado”, relató Albarracín.
Según el senador Róger Pinto (Podemos), vinculado con Sánchez a través de un grupo cristiano, el ex prefecto se reunió también con el presidente Evo Morales y con el senador Antonio Peredo (MAS), “él dedujo que no habían las garantías, ni el Gobierno le brindaba la seguridad necesaria, eso le llevó a reflexionar y la presencia de policías y gente del Ministerio de Gobierno le hizo tomar esa decisión”, sostuvo Pinto.
Sánchez, ya en Sucre, se reunió con gente de su congregación, la que informó del caso a sus correligionarios en La Paz, quienes fueron los que le ayudaron a salir del país.
Según Pinto, “un grupo de personas muy pequeño tuvo contacto con Sánchez, dos personas, los otros contribuimos y apoyamos para que se lleve adelante todo el proceso”, que concluyó con la salida de la ex autoridad y la de su familia a Perú, donde se pidió a las Naciones Unidas a través de ACNUR que se le otorgue refugio político.
“Lamentablemente la situación del señor Sánchez es delicada. No tenía ropa, no tenía documentación, pero él consideraba que las garantías y la seguridad para su vida y la de su familia corrían peligro y tomó esta decisión”, acotó el parlamentario. Una de las condiciones para que un país otorgue refugio político es “cuando hay riesgo de la vida”, explicó el Coordinador Nacional de la Pastoral de Movilidad Humana, Indenilso Bortolotto Bernardi, de ACNUR. El Defensor alertó que este es el primer caso de pedido de refugio político que se da en Bolivia en democracia. “Debería motivar una reflexión y ver cuáles son las causas para que una persona en democracia tenga que acudir a ese extremo”.
Anoche a través del senador Pinto se difundió un video de unos cinco minutos, en el que se muestra al ex prefecto Sánchez explicando por qué renunció a su cargo e imágenes de conversaciones con el ministro de Gobierno Alfredo Rada, la presidenta de la Asamblea Constituyente Silvia Lazarte y otras autoridades a quienes les pide que suspendan la sesión de la Asamblea porque ya existía un muerto en Sucre.
Además se ve cómo fueron destruidos los bienes de Sánchez.
El Gobierno peruano aún no le otorgó refugio
El Gobierno peruano aún no definió si otorgará o no refugio político al ex prefecto de Chuquisaca, David Sánchez, quien salió de Bolivia luego de los hechos de violencia en Sucre, que terminaron con tres muertos, más de 200 heridos y varias instituciones y casas quemadas.
El canciller de Perú, José Antonio García Belaunde, confirmó al periódico Correo, de Lima, que Sánchez se encuentra en Perú, pero que no ha solicitado asilo político, “sino refugio por razones humanitarias” y las autoridades peruanas aún evalúan si se lo conceden o no.
Entre tanto, el Gobierno boliviano no conoce oficialmente en qué situación se encuentra Sánchez en Perú. “Por lo menos hasta ahora no contamos con esa información (el pedido de refugio). A través de los canales diplomáticos se va a solicitar la información correspondiente”, dijo el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Sacha Llorenti.
El coordinador Nacional de la Pastoral de Movilidad Humana, Indenilso Bortolotto Bernardi, dijo que tampoco fue informado por ACNUR sobre el caso.
“No hemos sido notificados por el tema, es una información que los medios están divulgando, por tanto, nosotros no tenemos ningún dato del caso”, explicó.
Según Bortolotto, este sería el primer y único caso de un boliviano que pide refugio en otro país en democracia.